El Ayuntamiento presenta la segunda fase de la recuperación de la Olmeda de Torre Ramona, ampliando el Bosque de los Zaragozanos con un gran parque lineal, más arbolado, áreas de ocio y una infraestructura de riego, iluminación y drenaje para toda la ciudad.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha presentado este jueves la segunda fase del proyecto para recuperar la Olmeda de Torre Ramona, un tramo clave dentro del Bosque de los Zaragozanos que se ampliará y consolidará como uno de los mayores pulmones verdes del distrito de Las Fuentes y como una pieza decisiva de la red de espacios verdes de la ciudad.

Esta intervención continúa el trabajo iniciado en 2025, cuando se adjudicaron las primeras obras de mejora ambiental para transformar una zona degradada junto a la Ronda Hispanidad en un bosque urbano de referencia.

Aquella primera fase supuso la recuperación inicial de 2,2 hectáreas de terreno, la plantación de 82 árboles y cerca de 3.000 arbustos, manteniendo los olmos ya existentes y renaturalizando una parcela que había estado afectada por vertidos de zahorras y escombros.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha destacado que con esta segunda fase el Ayuntamiento avanza en su estrategia de devolver espacios degradados a la ciudadanía como zonas verdes de proximidad.

La Olmeda de Torre Ramona pasará de ser una franja residual al borde de la ciudad a convertirse en un gran corredor natural y un espacio de uso vecinal capaz de mejorar el paisaje urbano, favorecer la biodiversidad y ofrecer nuevos lugares de encuentro y ocio para el barrio de Las Fuentes y para toda la ciudad.

La actuación se sitúa en torno a un espacio de aproximadamente 60.000 metros cuadrados, concebido como un gran parque lineal entre la Ronda Hispanidad y las calles San Adrián de Sasabe, Fray Luis Urbano y el parque Torre Ramona.

El diseño persigue, además de embellecer el paisaje, reforzar la conectividad peatonal y cerrar el Anillo Verde por el este de la ciudad, mejorando la conexión entre el barrio de Las Fuentes y la Huerta de Las Fuentes.

El elemento vertebrador será un gran paseo central de 1.100 metros de longitud y 8 metros de anchura, que discurrirá paralelo a la Ronda Hispanidad aprovechando el trazado existente. Este eje estará flanqueado por una doble alineación de olmos, creando una gran senda sombreada para caminar, moverse y permanecer. A los lados habrá caminos secundarios de 4 metros para facilitar la conexión transversal y el acceso a las distintas áreas del parque.

En la segunda fase se incrementará notablemente la masa vegetal. Se plantarán 567 nuevos árboles, sumándose a los 222 ejemplares que ya se conservarán, lo que eleva el total a 789 árboles en el conjunto del parque.

Además de los olmos del paseo principal, se introducirán especies adaptadas al clima de Zaragoza como almeces, fresnos, laureles, moreras, tilos y árboles del amor, buscando diversidad y mayor resiliencia ante la sequía y las altas temperaturas.

Junto a ello, se desplegará una amplia red de arbustos autóctonos y mediterráneos, además de nuevas superficies de césped y praderas naturalizadas.

En total se habilitarán casi 4.900 metros cuadrados de pradera florada y más de 6.500 metros cuadrados de césped, siguiendo criterios de sostenibilidad y favoreciendo a la fauna urbana. Esta vegetación facilitará la presencia de insectos polinizadores y aves, mejorando la calidad ambiental del entorno y manteniendo algunas zonas sin intervención para conservar la biodiversidad espontánea del terreno.

El proyecto introduce también nuevos usos para convertir la Olmeda en un espacio de convivencia y actividad vecinal. Destaca la creación de un anfiteatro al aire libre integrado en los desniveles naturales para acoger conciertos, actividades culturales y celebraciones tradicionales del barrio.

Además, se prevén zonas de juegos infantiles accesibles, una zona de calistenia para mayores y adultos, y un mobiliario urbano distribuido a lo largo del parque con bancos, papeleras y fuentes de agua para facilitar su uso diario.

En cuanto a infraestructuras, se implantará una red de riego automatizada con 13 sectores independientes para arbolado, arbustos, césped y praderas, junto con redes de drenaje, saneamiento y alumbrado público.

También se eliminarán especies invasoras identificadas en la zona, como el arce negundo y el ailanto, para favorecer la recuperación ecológica.

El presupuesto total de esta segunda fase asciende a 1.548.806,52 euros, IVA incluido, y el plazo estimado de ejecución es de ocho meses. El calendario de obras tendrá en cuenta las condiciones climáticas para plantación, evitando periodos de calor extremo o frío intenso y garantizando la correcta implantación del arbolado.

Más allá de los números, este proyecto se enmarca en una trayectoria histórica de Zaragoza que ha buscado reforzar la conexión entre barrios y crear corredores verdes que sirvan de auténticos pulmones para la ciudad.

La Olmeda de Torre Ramona, convertida en parque urbano, pretende ser también un eje cultural y social que invite a la población a disfrutar de la naturaleza sin salir de su entorno, al tiempo que promueve la biodiversidad y la calidad de vida en el distrito de Las Fuentes y en la ciudad en su conjunto.