El Ayuntamiento de Zaragoza ha modernizado ya el 77% del alumbrado público previsto en el plan Reluzes, con un ahorro energético del 70% y una reducción de emisiones de CO2 de más de 2.600 toneladas anuales. Además, la factura eléctrica pasará de 6 a 1,6 millones de euros al año.
Zaragoza sigue adelante con el mayor cambio de farolas de su historia. El plan Reluzes, que el Ayuntamiento echó a andar hace meses, ya ha cambiado más de 7.400 luminarias de las casi 10.000 que tiene previsto. Esto es casi el 77% del total. Y no es solo cambiar bombillas: las nuevas luces LED consumen un 70% menos de electricidad que las viejas lámparas de sodio o halogenuros que había antes.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha ido a ver cómo trabajan los operarios y ha dado los números: de las 9.630 farolas que se van a renovar en esta primera fase, ya se han puesto 7.408. Quedan algo más de 2.200, que se irán colocando en las próximas semanas. El plan va según lo previsto y se espera terminar en los plazos.
Pero esto no es todo. El Ayuntamiento ya tiene lista la segunda fase, llamada ReluzYDos, que va a cambiar otras 9.000 luminarias más. En total, entre las dos fases, se habrán renovado casi 19.000 puntos de luz, una inversión de cerca de 20 millones de euros. Pero lo mejor es que el ahorro anual en la factura de la luz será de unos 4,2 millones de euros, así que la inversión se paga sola en pocos años. Además, se dejarán de emitir 2.614 toneladas de CO2 al año, que es como plantar miles de árboles.
Hay que tener en cuenta que Zaragoza tiene más de 85.000 puntos de luz en sus calles, y antes de este plan la mayoría eran de tecnología vieja, de las que gastaban un montón. Muchas de esas farolas llevaban décadas funcionando, con una tecnología que apenas había evolucionado desde los años 70. El alumbrado público funciona más de 4.300 horas al año, casi la mitad del año, así que cualquier ahorro se nota mucho en las arcas municipales.
El proyecto Reluzes no es solo cambiar farolas. También incluye la renovación de 81 cuadros de mando y la implantación de un sistema de telegestión que permite regular la intensidad según la hora o el tráfico.
Así se gasta aún menos.
La segunda fase, ReluzYDos, tiene un presupuesto de 9,96 millones y se centrará en zonas como la Vía Hispanidad, el Parque del Agua, el Recinto Ferial y muchas otras.
En total, serán otras 8.999 luminarias y 72 cuadros eléctricos nuevos.
Todo esto es posible gracias a un crédito a interés cero del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que el Ayuntamiento devolverá en nueve años con los propios ahorros.
Vamos, que no cuesta un duro al contribuyente, sino que se financia solo.
En resumen, Zaragoza se está poniendo al día en eficiencia energética, ahorrando dinero y cuidando el medio ambiente. Y lo hace con cabeza, sin gastar más de la cuenta, porque la inversión se amortiza con el ahorro. Una gestión que cualquier ciudadano de derechas puede aplaudir: menos gasto corriente, más eficiencia y sin subir impuestos.