La ciudad celebra la fusión de la tradición aragonesa con el Día del Libro, reuniendo a 350 autores y 115 expositores en el Paseo de la Independencia, con respaldo institucional y una programación para toda la familia.
La confluencia entre la celebración del patrón de Aragón, San Jorge, y el Día Internacional del Libro ha vuelto a convertir Zaragoza en un hervidero de cultura.
Miles de personas se acercan a la ciudad para conocer novedades y a los autores de referencia, en una jornada en la que la calle se llena de historias.
La alcaldesa, Natalia Chueca, quiso estar presente para compartir este día con los vecinos; el Paseo de la Independencia se convirtió en el escenario principal, con puestos y firmas que se suceden desde primera hora de la mañana.
La feria está organizada por COPELI, la Comisión Permanente del Libro, y cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Zaragoza, del Gobierno de Aragón y de la Diputación Provincial, además de la colaboración de libreras y libreros de toda la provincia.
El horario oficial es amplio: desde las 9:30 h hasta las 21:30 h, con una intensa programación que incluye firmas, presentaciones, actividades culturales y reparto de materiales informativos para que cualquiera pueda consultar la agenda de la jornada.
Como marca la tradición, se reparten 6.550 claveles, 5.000 programas de mano y 10.000 marcapáginas con acceso mediante código QR a toda la programación disponible en la web oficial: www.feriadellibrodezaragoza.com. Los libreros, además, pueden aplicar descuentos de hasta el 10% en los títulos que vendan, si así lo desean. Los lectores buscan mayormente novedades entre los grandes éxitos, clásicos, colecciones infantiles y cómics, y la afluencia de público demuestra un interés sostenido por la lectura y la cultura.
En total, la feria reúne a 350 autores y 115 expositores, una cifra que evidencia el año tras año de consolidación de este encuentro. La alcaldesa ha subrayado que la fiesta cultural es un gran logro para la ciudad y ha avanzado que, como en años anteriores, el evento amplía su espacio y, en esta edición, se trasladará también a la Plaza de Salamero.
El cartel de este año corre a cargo de Pilar Aznar, diseñadora del estudio 12caracteres, y la autora ha explicado que la idea parte de unas letras capitulares que abren un texto y marcan el inicio de la lectura, un símbolo de descubrimiento y aprendizaje.
Este marco cultural en Zaragoza se enmarca además en una tradición más amplia: el 23 de abril es el Día Mundial del Libro, promovido por la UNESCO desde hace décadas, una fecha que coincide con la conmemoración de Cervantes y Shakespeare y que sirve para dar visibilidad a la lectura y a la producción editorial en todo el mundo.
Con ese trasfondo, la ciudad continúa afianzando su papel como referente de cultura popular, educativa y cívica, donde la gente busca historias para el día a día y para otros momentos.
El público que acude a la feria sabe que, más allá de las firmas, se trata de un encuentro para acercar el libro a todos los rincones y reforzar la idea de que la lectura es una buena inversión para el futuro de la comunidad.