La ciudad avanza en la recuperación del Parque Bruil con la plantación de 100 árboles y medidas de desratización, mientras se delinean actuaciones para reabrir el recinto en la próxima primavera.

El proceso de recuperación del Parque Bruil continúa con los tratamientos de desratización que se aplican en doce puntos distintos del recinto, una tarea que forma parte de las actuaciones para devolver a este espacio verde de Zaragoza un estado higiénico y seguro.

Este fin de semana se ha llevado a cabo la plantación de cien nuevos árboles, una acción que refuerza la diversidad de especies presentes en la zona y que se enmarca dentro de un plan más amplio de recuperación y mantenimiento para que el parque pueda reabrirse íntegramente para el uso ciudadano en la próxima primavera.

Las plantaciones de arbolado de este fin de semana se realizaron en dos jornadas. El sábado tuvo lugar una primera plantación simbólica, de la mano de Salgar, empresa aragonesa colaboradora de El Bosque de los Zaragozanos, cuyo apoyo permitió incorporar estos 100 ejemplares al gran proyecto colaborativo.

El domingo, la jornada contó con la participación de entidades vecinales y sociales del entorno, invitadas a una sesión abierta que incluyó también una charla sobre los beneficios ambientales de la plantación y el cuidado de la naturaleza.

En la presente temporada de plantaciones de El Bosque de los Zaragozanos, el objetivo global es incorporar 50.000 árboles y arbustos, cifra que se suma a los 205.000 ya plantados a lo largo de las cuatro temporadas anteriores. Este proyecto de colaboración público-privada, en el que el Ayuntamiento de Zaragoza actúa como socio estratégico junto a ECODES, persigue no solo naturalizar espacios periurbanos sino también reforzar la política de plantaciones y recuperación del verde urbano en todos los distritos y barrios de la ciudad.

El plan específico para el Parque Bruil incluye, en cuanto a especies arbóreas, Olmo (24), Arce (19), Arce de Montpellier (7), Almez (6), Árbol del amor (6), Fresno (23), Morera (3) y Chopo (12).

Se trata de especies autóctonas de baja o moderada alergenicidad, adaptadas al clima y la geografía de Zaragoza, con preferencia por la hoja caduca para proporcionar sombra en verano y luz en invierno, además de aportar interés para la avifauna.

La plantación urbana se suma al Plan de Reposición del Arbolado, ya en marcha, que prevé la siembra de 2.000 ejemplares en el viario de la ciudad. En la actual temporada, el Bosque de los Zaragozanos apunta a crecer en más de 50.000 ejemplares, con la meta de acercarse a los 260.000 árboles y arbustos plantados tanto fuera como dentro de la ciudad.

PROCESO DE RECUPERACIÓN

Según se recuerda, el Parque Bruil fue vallado hace aproximadamente un mes a raíz de los informes de Salud Pública e Infraestructura Verde que constataban la insalubridad y el deterioro de algunos elementos de la zona verde.

El vallado permanecerá hasta la llegada de la primavera, momento en el que se prevé la reapertura. En aquel periodo, las 26 personas sin techo que dormían en el parque fueron invitadas a registrarse en el Albergue Municipal, una iniciativa aceptada por la mayor parte de ellas.

El vallado, además de delimitar una zona de paso para los vecinos, mantiene abierta la zona de ocio deportiva y, en la zona restringida, continúa la ejecución de las labores para erradicar la proliferación de roedores y vectores transmisores de enfermedades.

Tras la desinsectación y limpieza iniciales, se han instalado doce puntos para la captura de roedores, que se supervisan de forma regular: 7 trampas mecánicas, 3 estaciones ecológicas de captura (ecobox) y 2 trampas en papeleras.

Una vez plantados los 100 nuevos árboles, se iniciarán las actuaciones específicas para reparar el mobiliario urbano, el sistema de riego y las praderas verdes.

El planteamiento técnico para la recuperación del Parque Bruil propone que el espacio permanezca cerrado durante la ejecución de estas actuaciones, de modo que se garanticen las condiciones de salubridad y una mejora integral de la infraestructura verde para su futura reapertura.

Entre las actuaciones previstas destacan: reparación de los sistemas de riego (19 intervenciones necesarias por daños vandálicos), recuperación de 6.000 m² de césped y mejoras en mobiliario urbano y áreas infantiles (61 reparaciones previstas). Todo ello forma parte de un plan que busca no sólo devolver funcionalidad al parque sino también elevar la calidad de vida de las personas que habitan y trabajan en la zona.

Presuntamente, se maneja una inversión millonaria de varios millones de euros destinada a este proceso de recuperación y mejora, lo que subraya la importancia que el proyecto tiene para la ciudad.

Entre las metas, también se contempla que el Parque Bruil se conecte mejor con las riberas del Huerva, en una línea de recuperación que está integrada en la ambición general de revitalizar los espacios verdes urbanos de Zaragoza.