El Ayuntamiento licita un estudio de 537.082,70 euros para definir un futuro sistema de depuración de aguas en Zaragoza, con tres fases y seis objetivos, buscando eficiencia, sostenibilidad y cumplimiento europeo.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha una licitación pública para estudiar y definir un nuevo modelo de depuración de aguas residuales en la ciudad.
El objetivo es analizar cómo debe ser el futuro sistema de depuración para cumplir la normativa europea y garantizar sostenibilidad, eficiencia y capacidad de crecimiento.
El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, señaló que el proceso tiene un coste de 537.082,70 euros y que, con ese presupuesto, se dibujarán las posibles alternativas: ampliar, renovar o construir nuevas instalaciones, y se elaborarán los anteproyectos.
Con este contrato, Zaragoza da un paso firme hacia la transición ecológica de sus infraestructuras hidráulicas, asegurando que la ciudad esté preparada para crecer de forma sostenible, protegiendo sus recursos naturales y optimizando el coste para los ciudadanos.
Seis objetivos fundamentales guiarán el contrato: hacer una radiografía completa de las EDAR; evaluar de forma objetiva las diferentes alternativas con un análisis técnico y económico; definir un nuevo modelo de depuración con criterios de vanguardia, que incluya tratamientos avanzados y la búsqueda de neutralidad energética; gestionar de forma sostenible los lodos; asegurar capacidad suficiente frente al crecimiento urbano e industrial; y, por último, favorecer la agilidad administrativa mediante una documentación lista para iniciar trámites, además de una hoja de ruta de inversiones y una previsión económica detallada.
El contrato se divide en tres fases interrelacionadas.
FASE 1 – Diagnóstico y caracterización técnica completa: se realizarán campañas analíticas del agua residual, se evaluará la vida útil y la capacidad de las EDAR actuales, se revisarán consumos energéticos y la viabilidad de incorporar energías renovables, se modelará la capacidad de las plantas de Almozara y Cartuja para cumplir las nuevas normas y se estudiarán tecnologías de depuración en el mercado, como MBR, MBBR y oxidaciones avanzadas.
FASE 2 – Estudio de alternativas y selección de la solución óptima: con los datos de la fase anterior, se compararán opciones viables: ampliar o renovar EDAR actuales, construir nuevas instalaciones o soluciones combinadas.
La elección se apoyará en un Análisis Multicriterio, estudios de coste-beneficio y análisis de riesgos. También se redactarán estudios de inundabilidad e impacto ambiental.
FASE 3 – Anteproyectos y documentación para trámites administrativos: la última fase desarrollará la solución elegida en anteproyectos completos, con memoria técnica, dimensionamiento hidráulico y de proceso, modelizaciones, estudios geológicos y geotécnicos, planos constructivos y presupuesto estimado.
También se incluirá un estudio básico de seguridad y salud para dejar el proyecto preparado para licitación y ejecución.
A través de este enfoque, Zaragoza busca garantizar que las futuras inversiones en el ciclo integral del agua respondan a criterios estrictos técnicos, ambientales y económicos, asegurando infraestructuras resilientes y preparadas para los desafíos del mañana.
Como contexto histórico, la ciudad ha ido fortaleciendo su gestión del agua durante décadas para proteger el cauce del río Ebro y asegurar un suministro estable, en línea con las exigencias de la normativa europea y las necesidades de una población en crecimiento.
Este plan se enmarca en esa trayectoria de modernización y mejora de las infraestructuras públicas, buscando eficiencia, ahorro para los ciudadanos y un entorno más sostenible para las generaciones futuras.