La ciudad aprovecha fondos y planificación para ampliar el suministro de agua potable, instalar dispensadores fríos y crear espacios de sombra y juego, en una estrategia integral frente a las altas temperaturas.

El Ayuntamiento de Zaragoza, a través del Servicio de Infraestructura Verde, ha ido fortaleciendo en los últimos años la red de agua pública y otros elementos de confort climático, con especial foco en las olas de calor del verano.

Como novedad, esta semana se han puesto en marcha tres dispensadores de agua fresca en ubicaciones céntricas y estratégicas: en el Balcón de San Lázaro, en el Frente Fluvial y en el Parque Grande José Antonio Labordeta.

Estos dispensadores se suman a un amplio conjunto de actuaciones iniciadas en 2024 para facilitar la hidratación, el juego y la sombra en el espacio público.

Los nuevos dispensadores, fabricados en acero inoxidable, tienen una capacidad de 45 litros de agua por hora (equivalente a 9 litros en suministro continuo) y la temperatura de salida es regulable entre 7 y 14 grados.

Además, están concebidos para niños y personas con movilidad reducida, y su doble objetivo es ofrecer agua de calidad y reducir la huella de carbono que implica el uso de envases desechables.

También incorporan sistemas antivandálicos para evitar robos y daños.

La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, subraya el enfoque global de estas medidas: “Zaragoza tiene una amplia red de fuentes de agua de boca que debemos intentar seguir ampliando, instalando nuevas fuentes en zonas con menor densidad e intensificando su mantenimiento.

Como novedad, este año introducimos dispensadores de agua fría, accesibles y eficientes, para promover hábitos saludables y reducir residuos.” Gaudes añade que “todas estas actuaciones se integran en la red de refugios climáticos que vamos a activar de manera inminente, con el objetivo de ofrecer a la ciudadanía espacios seguros frente a las altas temperaturas y cuidar especialmente de niños, mayores y personas vulnerables.”

Este impulso se apoya en un estudio realizado en 2024 sobre la ubicación y distribución de fuentes de boca que permitió inventariar y caracterizar las 697 fuentes municipales: aproximadamente el 75% situadas en vía pública y el 25% en parques y jardines; también se recogían tomas de agua potable y saneamiento, tipologías, estado y necesidades.

Con esa base, el Ayuntamiento ha planificado intervenciones más precisas y ha priorizado reparaciones, renovaciones y nuevas instalaciones allí donde la demanda vecinal y la viabilidad técnica así lo aconsejaban.

Como resultado de ese diagnóstico, se han ido ejecutando nuevas fuentes de boca en barrios con déficit detectado. En 2024, Las Fuentes recibió siete nuevas unidades en plazas como Santa Rosa de Lima, Monasterio San Vitorián, Nuestra Señora del Portal, Florentino Ballesteros, Monasterio de la Rábida, Monasterio de Guadalupe y la Plaza de la Convivencia.

En 2025, Valdespartera sumó ocho fuentes más, ubicadas en la Plaza de la Bámbola, Plaza Cantor de Jazz, Plaza Edad de Oro, la glorieta de la Sabina, Plaza del Hombre Invisible, Plaza Mary Poppins, Plaza Señora Miniver y Plaza Nanuk el Esquimal.

El mantenimiento ordinario de las fuentes de boca corre a cargo de las tres contratas de Parques (FCC, URBASER y UMBELA –contrato reservado–, en el Sector 2), y se ha reforzado con actuaciones específicas.

En 2025 se ejecutó un plan de renovación que contempló la sustitución de 11 fuentes deterioradas y la renovación integral de 10 instalaciones (acometidas de saneamiento y potable, obra civil y fuente).

Un problema añadido es el vandalismo: en el último año fue necesario reemplazar 17 rejillas de recogida de agua sustraídas o dañadas, 218 grifos vandalizados o deteriorados y 60 llaves de corte en arquetas.

Para atajar el robo y la reventa de piezas –que, pese a su bajo valor unitario, genera costes de reparación y pérdidas de agua– se ha implementado un marcado específico de grifos municipales.

Más allá del agua de consumo directo, Zaragoza ha ampliado los “Puntos de Refresco” para mitigar los efectos de las olas de calor y crear microespacios de confort.

La primera instalación en 2024 se hizo en la calle Duquesa Villahermosa (junto a Delicias); en 2025 se añadieron cuatro más en Plaza Albada, Plaza Donante de Órganos, Andador Luis Puntes y Bulevar del Corredor Verde.

Estos elementos, ya conectados o en proceso de conexión, amplían la red de fuentes y sirven como refugios puntuales en días de altas temperaturas.

El componente lúdico y familiar también ha progresado con la incorporación de juegos infantiles de agua. En 2024, a petición vecinal, se instaló un Remojachicos en el Parque de la Tolerancia (Actur); en 2025 se sumó una nueva actuación en la Plaza Bámbola, de Valdespartera, aportando opciones de juego y refresco seguro para la infancia durante los meses más cálidos.

Estas instalaciones quedarán operativas a partir de la próxima semana, y se complementan con el objetivo de que la ciudad sea más cómoda y segura para familias, transeúntes y mayores en verano.

En resumen, Zaragoza avanza en una estrategia de agua y sombra que combina infraestructura, accesibilidad, eficiencia energética y seguridad frente al vandalismo, con un reparto estratégico de nuevas fuentes, dispensadores y puntos de agua, además de la apertura de espacios de descanso y juego para toda la ciudadanía.

Con estas medidas, la ciudad busca no solo hidratar, sino también crear lugares de encuentro y resguardo ante el calor estival, manteniendo un compromiso claro con la sostenibilidad y la calidad de vida en el entorno urbano.