La alcaldesa Natalia Chueca anunció la apertura de una consulta pública previa para una futura Ordenanza Municipal Cívica y de Convivencia Ciudadana. La iniciativa busca unificar normas, recoger aportaciones y activar un plan de limpieza intensiva por distritos, acompañado de una campaña de vigilancia policial.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, anunció el inicio del proceso para la futura Ordenanza Municipal Cívica y de Convivencia Ciudadana, acto que se acompasa con la apertura de una consulta pública previa dirigida a la ciudadanía y a las entidades sociales de la ciudad.

La consulta estará disponible durante un mes en el Portal de Transparencia del Ayuntamiento, con el objetivo de recabar aportaciones antes de la redacción del texto definitivo que presuntamente podría aprobarse a mediados de año.

Chueca, acompañada por los consejeros de Presidencia y Seguridad Ciudadana, Ángel Lorén, y de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, explicó que el marco de la nueva ordenanza se ha definido con base en el trabajo de técnicos de las diferentes áreas municipales.

Este grupo de trabajo, creado específicamente tras el último Debate sobre el Estado de la Ciudad y constituido por decreto el 29 de julio de 2025, coordina una labor transversal entre todas las áreas del Gobierno de Zaragoza y busca dar respuesta a una necesidad de armonizar conductas en el espacio público.

La futura ordenanza persigue unificar en un único texto normativo las conductas que afectan a la convivencia y que, en la actualidad, están dispersas en diversas ordenanzas sectoriales, además de establecer un régimen sancionador proporcional y equilibrado.

También pretende cubrir el vacío normativo existente tras la derogación de la Ordenanza de Protección del Espacio Urbano de 2008. En palabras de la alcaldesa, la convivencia es un pilar esencial para la vida en común: “Una sociedad avanzada se construye desde el respeto, la libertad individual y el buen comportamiento en los espacios que compartimos”.

Y añadió: “La libertad solo es plena cuando se ejerce con responsabilidad y pensando en los demás”.

La participación ciudadana aparece como eje central del proceso. La encuesta incluye preguntas sobre qué entiende cada persona por convivencia ciudadana, si existe la sensación de que la normativa es suficiente para garantizarla, y cuál debe ser el papel del Ayuntamiento para mejorarla.

También se recogen cuestiones prácticas como la suciedad en la vía pública, ruidos, grafitis, daños al mobiliario urbano o consumo de alcohol en la calle, junto con posibles soluciones para abordar estos problemas.

UN COMPROMISO COLECTIVO

La alcaldesa subrayó que la ordenanza debe entenderse más como un compromiso compartido que como un simple conjunto de normas.

“Hablamos de civismo, educación y respeto mutuo. Queremos una Zaragoza donde el buen comportamiento sea la norma y donde todos sepamos que cuidar la ciudad es cuidarnos entre nosotros”, afirmó. Además, insistió en que la participación ciudadana es clave para lograr una norma útil y compartida. “Esta ordenanza nace para reforzar una convivencia en libertad, basada en valores comunes y en el respeto a los derechos de todos. Por eso queremos escuchar a los vecinos, a las entidades y a quienes viven y sienten Zaragoza cada día”.

Una vez concluido el periodo de consulta pública, el Gobierno de Zaragoza avanzará en la redacción del proyecto de ordenanza, que continuará su tramitación con los correspondientes periodos de información pública, dictamen en comisión y aprobación definitiva por el Pleno municipal, conforme al procedimiento establecido en la normativa vigente.

LIMPIEZA INTENSIVA POR DISTRITOS Y BARRIOS

Tal y como recoge el actual contrato de Limpieza Pública y Gestión de Residuos, cada año se realizan dos limpiezas intensivas en cada uno de los distritos y barrios de la ciudad.

El ciclo arranca en enero y vuelve a reiniciarse en junio. Justo antes de que comenzara 2026 se iniciaron trabajos en el Casco Histórico, que se prolongaron hasta el 7 de enero. A continuación ha correspondido el turno al Distrito Centro, donde las brigadas específicas de limpieza trabajarán hasta el día 20 de este mes. A partir del 21 de enero y durante 16 jornadas, la limpieza intensiva se realizará en Delicias.

Estos trabajos se acompañan de las labores ordinarias de limpieza e incluyen baldeos, retirada de pintadas y mosaicos de chicles. Participan cinco equipos específicos con quince operarios cada uno, y en cada distrito o barrio se refuerza con una dotación adicional que incorpora cerca de quince operarios, con equipos de barrido mecánico, una brigada motorizada y un equipo de recogida de residuos.

Los trabajos se ejecutan de 7:00 a 13:40 horas. Entre los distritos que están en la lista para estas tareas destacan Las Fuentes, Universidad, San José, Almozara, Oliver-Valdefiero, Torrero y Actur-Rey Fernando, y también llega a los barrios rurales de la ciudad.

PARA LA VIGILANCIA Y LA CONVIVENCIA

Paralelamente a la limpieza intensiva de Delicias, la Policía Local desplegará una campaña de vigilancia similar a la realizada a finales del año anterior en el Casco Histórico.

El Ayuntamiento refuerza así su compromiso con la limpieza y la convivencia, a través de la campaña “Invertimos 65 millones para mantener nuestras calles limpias, no ensucies lo que limpiamos entre todos”, que combina acciones pedagógicas, informativas y de control.

El objetivo es reforzar el cumplimiento de la Ordenanza de Limpieza, aprobada en 2023, y promover actitudes responsables que mejoren la convivencia y cuiden el espacio público.

Hasta la fecha, la campaña de vigilancia en el Casco Histórico ha generado sanciones por diversas infracciones: la mayoría por conductas como hacer necesidades fisiológicas en la vía pública, no llevar desinfectante para orín de perros, deposición de basura fuera de contenedores fuera del horario, o no recoger los excrementos caninos.

Las sanciones pueden alcanzar desde cantidades moderadas hasta montos de entre 750 y 3.000 euros, dependiendo de la infracción.

ESPECIAL ATENCIÓN A LOS PUNTOS NEGROS

Se prestará especial atención a los llamados “puntos negros” ya localizados en el Distrito Delicias, donde vecinos, bares y comercios han depositado residuos y enseres fuera de horarios, con mayor incidencia en las calles aledañas a Delicias y zonas como Don Pedro de Luna, Sangenis, Zapata, Mompeón Motos y San Antonio.

SUPUESTAMENTE, LA CIUDAD BUSCA CREAR UN MARCO NORMATIVO QUE FOMENTE EL RESPETO MUTUO Y LA RESPONSABILIDAD COLECTIVA, SIENDO UNA RESPUESTA A UN CONJUNTO DE DESAFÍOS QUE, HISTÓRICAMENTE, HAN REQUIERIDO RESOLUCIÓN EN MATERIA DE CONVIVENCIA URBANA.

La ciudad ha vivido en la última década un proceso de expansión de espacios peatonales y de fortalecimiento de la convivencia en la vía pública, en un marco de reformas urbanas que priorizan la seguridad, la movilidad sostenible y la participación ciudadana.

Este nuevo marco normativo, que hoy se consulta, busca consolidar esa trayectoria y convertir a Zaragoza en un ejemplo de convivencia y civismo para otros municipios de la región.