La ciudad celebra el Carnaval con el reparto de bocadillos de longaniza, actuaciones y desfiles, con la alcaldesa entre los asistentes y un cartel que se extiende hasta el domingo para toda la familia.
Zaragoza volvió a encender el espíritu de su carnaval con una tradición que mezcla gastronomía y convivencia: el reparto de bocadillos de longaniza organizado por el Ayuntamiento en la Plaza Miguel Merino, frente al Auditorio de Zaragoza Princesa Leonor.
En esta edición, la convocatoria reunió a miles de vecinos que se acercaron para compartir la comida y las propuestas previas a las jornadas más intensas de la fiesta.
Como es ya habitual, la alcaldesa Natalia Chueca participó en la entrega de las viandas y conversó con los asistentes, subrayando el carácter popular de una celebración que busca implicar a todas las edades.
El consistorio ha preparado este jueves una entrega de 750 kilos de longaniza cortados en bocadillos, cortesía de Mercazaragoza, y 1.100 barras de pan de Martín Martín, como entrada a las jornadas del carnaval para adultos y con actividades para niños.
Tras el bocadillo, la verbena en la Sala Multiusos estuvo a cargo de la Orquesta Venus, que ofreció una velada orientada a familias sin perder la atención en los más pequeños.
Este sábado, a las 18:00, las Comparsas se concentrarán en la Plaza de Salamero; a las 18:30 se producirá la liberación del Rey de Gallos; y a las 19:00 se desarrollará un desfile organizado por Interpeñas y Unión Peñista que recorrerá Cesaraugusto, Coso, calle Alfonso y Plaza del Pilar.
Antes, mañana concluirá el carnaval en las aulas de casi medio centenar de colegios de infantil y primaria, donde se han repartido materiales por parte del Ayuntamiento en 541 aulas con casi 10.000 alumnos.
El punto culminante para los más pequeños será el domingo 15 de febrero, con el Gran Desfile Infantil desde la calle Alfonso hasta la Plaza del Pilar, con la participación de personajes icónicos como el Conde de Salchichón, Don Carnal, Doña Cuaresma, el Caballero de la Hornilla, el Rey de Gallos y la Mojiganga, y la novedad de la comparsa de Gigantes y Cabezudos completa y enmascarada, que refuerza el carácter visual y participativo de la fiesta.
Tras el desfile, la Plaza del Pilar acogerá el espectáculo familiar Jauja, a cargo de Titiriteros de Binéfar, invitando a familias, alumnado y profesorado a disfrutar de una fiesta colectiva que pone fin a la programación infantil.
Históricamente, Zaragoza ha apostado por un carnaval orientado a la participación ciudadana y al desarrollo de actividades para todos los públicos, un rasgo que la ciudad ha mantenido durante décadas.
El coste total de la iniciativa para el reparto de comida y la logística podría situarse en torno a 7.300 euros, supuestamente, basándose en un precio medio de 9 euros por kilogramo de longaniza y 0,50 euros por barra de pan.