La reforma integral de la avenida Valencia avanza con la Fase 1B, cambios en la movilidad entre Tomás Bretón y San Juan Bosco, y la creación de una plaza arbolada, mejoras de seguridad y ayudas al comercio.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha una nueva fase de la reforma integral de la avenida Valencia, cumpliendo los plazos anunciados al inicio del proyecto.
A partir del próximo miércoles 15 de abril, a las 9:30 de la mañana, entrará en funcionamiento la Fase 1B, la sección que va desde Tomás Bretón hasta San Juan Bosco, y la movilidad se verá alterada durante unos dos meses.
Los operarios trabajarán en la conexión entre Tomás Bretón y García Sánchez, por lo que el tramo que antes seguía en recto deberá girar a la izquierda para incorporarse a la avenida Valencia y continuar por ella.
Esto implica que los vehículos que venían por Tomás Bretón y seguían por García Sánchez no podrán seguir recto y tendrán que desviarse, usando un tramo de la propia Valencia.
Los autobuses Ci3 y 22 también verán afectada parte de su ruta y deberán desviarse por Duquesa Villahermosa para retomar su recorrido.
Es importante aclarar que estas modificaciones no afectan al tramo de la Fase 1A, ubicado entre la calle Lérida y la avenida Goya. En ese sector la obra continúa como estaba prevista. Los trabajos, tras superar la parte más compleja del nudo subterráneo de telecomunicaciones y redes de agua y saneamiento, avanzan hacia el centro de la avenida.
La intervención completa abarca desde el cruce con Goya hasta la calle Corona de Aragón, con una superficie total de unos 14.000 metros cuadrados que se reformarán de forma integral. Entre las novedades, se creará una nueva plaza arbolada con juegos infantiles y bancos en la confluencia de las calles Juan José Lorente y Fueros de Aragón, una zona que hoy está ocupada mayoritariamente por coches y autobuses.
También se reformará la intersección con Tomás Bretón para ampliar ese espacio y renovar el parque infantil existente.
En cuanto a la movilidad y la circulación, la configuración seguirá contando con tres carriles: dos en subida y uno en bajada de uso exclusivo para el bus urbano.
La gran novedad es que ese carril bus se prolongará hasta la avenida de Goya, en lugar de desviarse por Fueros de Aragón, lo que liberará espacio para la nueva plaza.
Las aceras se ampliarán y se harán más accesibles, quedando separadas de los carriles de tráfico por una banda vegetal que recorrerá casi toda la avenida.
Las zonas verdes serán de arbustos en lugar de césped, para reducir el consumo de agua y crear una masa vegetal que ayude a cuidar el ecosistema urbano y a la salud de los árboles.
En total se plantarán 96 nuevos ejemplares y se distribuirán bancos para la sombra a lo largo de ese eje verde, con la idea de invitar a la gente a quedarse y favorecer el comercio de la zona.
En materia de seguridad vial, se incorporarán dos nuevos pasos de peatones para evitar cruces no habilitados y se instalarán balizas luminosas en los pasos del carril bus.
Estas balizas se activarán cuando los sensores detecten la llegada de un autobús, avisando a los peatones. En cuanto al carril bici, se moverá al lado de los números impares de las calles, quedando a la altura del nivel de la acera y separado del tráfico gracias a la banda vegetativa y a la línea de árboles.
La reforma también supondrá una importante mejora en las redes de suministros: se renovarán por completo las tuberías de agua potable y la red de saneamiento, además de sustituir el alumbrado público por tecnología LED, obteniendo una iluminación más eficiente y segura.
Apoyo al comercio y alivio para los vecinos: el consistorio ha diseñado un plan de acompañamiento para las empresas afectadas. Las tiendas que acrediten una caída de facturación de 400 euros al mes por la obra podrán recibir una ayuda de 400 euros mensuales, siempre que justifiquen gastos equivalentes y cumplan los criterios de acceso (ubicación a pie de calle, acceso directo desde la vía pública, actividad comercial previa y continuidad durante la obra).
Las solicitudes se valorarán de forma trimestral. Además, desde 2022 existe un Plan Fiscal de Atracción de Inversiones que contempla bonificaciones del IBI e IAE para las propiedades y comercios afectados.
El IBI puede ver reducida su factura entre un 25% y un 95% según la duración de la obra, y el IAE ofrece exenciones proporcionales para locales con afectación de más de tres meses.
Si el inmueble está alquilado y la actividad la ejerce otra persona, debe existir una rebaja de renta o una compensación equivalente.
Históricamente, Zaragoza ha venido haciendo de la modernización de sus arterias principales una seña de identidad para dinamizar el comercio y la movilidad.
Aunque cada intervención trae molestias temporales, el objetivo es transformar Valencia en un eje urbano más amable, seguro y sostenible, capaz de conservar la fluidez del tráfico sin dejar de apoyar a vecinos y comercios.
Con esta fase, la ciudad refuerza su compromiso con una infraestructura más eficiente y una ciudad más habitable para los ciudadanos de derechas y para quienes buscan una gestión pública clara, orientada a resultados y al impulso de la economía local.}