El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en el Proyecto de Regeneración del Río Huerva, una intervención que convertirá 2,5 kilómetros de cauce en un eje urbano de naturaleza y convivencia. La inversión supera los 31,9 millones de euros, financiados en parte con fondos Next Generation EU, y se ejecuta en dos fases con un objetivo claro: integrar el río con la ciudad sin perder de vista la historia y el patrimonio.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha informado sobre el avance del Proyecto de Regeneración del Río Huerva, una de las actuaciones urbanas y ambientales más ambiciosas de la ciudad.
Esta intervención está convirtiendo un cauce que históricamente se ha visto como una cicatriz urbana en un eje de regeneración y conexión con la naturaleza.
El consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, ha puesto en valor el gran despliegue técnico y la coordinación de todas las áreas municipales implicadas, sobre todo Ecociudad, que dirige la parte técnica de la obra.
El proyecto avanza sin perder el ritmo y se organiza en dos grandes tramos, por la complejidad que implica la orografía y la planificación del entorno urbano.
El tramo 2, que va desde la calle Miguel Servet hasta la desembocadura del río, será el primero en abrirse al público y ya tiene un 60% de avance; se prevé su inauguración a finales de este año.
El tramo 1, desde los antiguos viveros de Sopesens hasta el punto de ocultamiento del río en la Gran Vía, supera ya el 35% y se espera terminar a principios de 2027.
Una pieza clave es la financiación europea para biodiversidad gestionada a través de la Fundación Biodiversidad del MITECO. Todas las actuaciones de regeneración y biodiversidad previstas están prácticamente ejecutadas y ahora el Ayuntamiento está documentando para cumplir los requisitos de la Unión Europea.
La transformación verde es el pilar de la actuación. Ya se ha plantado todo el arbolado de orilla y la ejecución de las sendas y parques alcanza el 70%. El 30% restante se trabajará después del verano para garantizar la supervivencia de las especies y adaptar los trabajos a las épocas más propicias.
En total, se plantarán unas 190.000 unidades entre árboles y arbustos autóctonos.
En bioingeniería se está aplicando Krainer a lo largo de los dos tramos, y en las próximas semanas se instalarán las loricatas, una técnica pionera para estabilizar taludes y permitir el crecimiento de vegetación.
Estos elementos ya se aprecian en el entorno renovado del parque Bruno Solano y se extenderán a las zonas más empinadas del tramo 1.
El trazado de las sendas y caminos que rodearán el río y conectarán la ciudad con la naturaleza también va tomando forma: ya se ven los encintados perimetrales, las canalizaciones de riego y el nuevo alumbrado.
En las próximas semanas se extenderá el pavimento definitivo con terrizo estabilizado semipermeable, pensado para un tránsito cómodo tanto de peatones como de ciclistas y que respeta el entorno natural sin sellar el suelo.
El patrimonio de la ciudad no se ha quedado fuera. En el tramo 2, al lado del parque de Villafecliche, se integrará el antiguo convento de San José y los muros históricos hallados en las excavaciones no serán ocultados, sino que formarán parte del diseño paisajístico.
El Servicio Municipal de Arqueología ha retirado la necrópolis musulmana para su estudio.
La regeneración del Huerva no se limita al cauce mismo; también se aprecia en la metamorfosis de su entorno urbano. En particular, la calle Manuel Lasala destaca por su avance: el primer tramo está prácticamente terminado y el segundo se planifica con la apertura de una nueva pasarela peatonal que cruzará el río.
Esta pasarela está en fase de diseño y cálculo estructural, pues debe coordinarse con las obras de la calle, el refuerzo del talud y la creación de la senda inferior.
Las zonas de juego infantil se diseñan para instalarse al final del proyecto, con el objetivo de evitar su deterioro durante las obras y garantizar un uso adecuado desde el primer día de apertura de las áreas renovadas.
Proyecto estratégico. El conjunto de la actuación alcanza una inversión de 31,9 millones de euros. La fase 1 ya está finalizada (8,85 millones) y la fase 2, con un presupuesto superior a los 23 millones, está en marcha. El resultado final transformará 2,5 kilómetros de cauce y un entorno de 80.000 metros cuadrados, con 8 parques fluviales (5 nuevos y 3 renovados) y la renovación de 8 calles adyacentes, priorizando al peatón mediante plataformas únicas y aceras ensanchadas.
También está previsto un tanque de tormentas anticontaminación y parques con carácter inundable, todo pensado para una ciudad más sostenible, conectada y resistente a eventos climáticos extremos.
El objetivo final es convertir el Huerva en un corredor verde que conecte la ciudad y mejore la vida diaria de los vecinos, al tiempo que se aprovechan fondos europeos para una gestión eficiente de un proyecto de gran envergadura.
Este esfuerzo, además de embellecer el paisaje urbano, busca fomentar la movilidad peatonal, la seguridad vial y la convivencia entre vecinos, negocios y visitantes, en una Zaragoza que mira al futuro sin perder de vista su historia y su patrimonio.