El Gobierno de Zaragoza aprueba la adecuación del antiguo Restaurante Mercado del Pescado para convertirlo en una ampliación del Centro Cívico Delicias, con una inversión de 687.872 euros y ocho meses de obra, creando salas polivalentes y aulas para la ciudadanía.

El Gobierno de Zaragoza ha dado luz verde al proyecto definitivo para adaptar el antiguo Mercado del Pescado y convertirlo en una ampliación del Centro Cívico Delicias.

La iniciativa contempla una inversión de 687.872,14 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de ocho meses. El objetivo es reconvertir el local que albergaba la antigua restaurante-marisquería para integrarlo plenamente en el complejo cívico vecino y ofrecer a los vecinos nuevas dependencias, salas de reuniones y actividades para la comunidad.

La actuación, según explicó el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, busca una regeneración funcional y física del edificio.

Se trata de un proyecto integral que permitirá otorgar un uso renovado al inmueble, manteniendo su relación con el Centro Cívico y ampliando las posibilidades de participación vecinal en Delicias.

En palabras del propio Serrano, la idea es que la intervención vertebre el conjunto urbano mediante espacios que favorezcan la convivencia y la cultura vecinal.

En lo técnico, el plan implica una reforma estructural notable. Tras la demolición de interiores de las plantas baja y primera, la edificación quedará diáfana y se retirarán las cubiertas planas para exponer las vigas metálicas.

Uno de los retos más significativos es que la cimentación y la estructura actuales no cumplen la capacidad exigida por la normativa vigente para usos de concurrencia pública.

Por ello, se levantará la planta baja y la primera con nuevos forjados, reutilizando parte de la estructura metálica existente e instalando pilares y vigas de acero que soporten un forjado colaborante.

Exteriormente, se cuidarán los criterios estéticos e históricos del inmueble. Se eliminarán añadidos y elementos que no correspondan a la época original y se instalará una carpintería de aluminio que respete la composición de huecos de la fachada de los años 60.

Elementos icónicos como el zócalo de piedra, los paños de ladrillo visto, los aleros y las líneas de impostas se conservarán para mantener la identidad histórica de la construcción.

La conexión con el Centro Cívico se reforzará con un nuevo muro de hormigón cubierto por chapa de acero corten, con microperforaciones para asegurar iluminación y ventilación sin perder coherencia estética.

La intervención prevé sumar 283,43 metros cuadrados de superficie útil (318,72 m2 construidos) para uso exclusivo de la ciudadanía. La conexión interior con la antigua marisquería y las dependencias del Centro Cívico garantizará un acceso directo, y se podrá usar el ascensor general del complejo para moverse entre plantas.

En la planta baja se abrirá un vestíbulo de 8,55 m2 que conectará con una gran Sala Polivalente de 120,49 m2 y un almacén de 9,97 m2. En la planta primera se dispondrá de una segunda Sala Polivalente, de 58,32 m2, y dos aulas independientes: Aula 1, de 35,28 m2, y una segunda aula de 50,82 m2.

Todo ello se ha diseñado para mejorar la funcionalidad, la amplitud y la versatilidad de uso, con accesibilidad para ciudadanos de todas las edades.

Este paso forma parte de la estrategia municipal para la regeneración de espacios en desuso que, una vez rehabilitados, quedan al servicio de asociaciones y la vida cultural de los distritos.

Una vez que se publique el pliego de condiciones y se adjudique la obra, la empresa elegida contará con ocho meses para completar la reforma. Tras la finalización, “la histórica arquitectura del antiguo Mercado de Pescados inaugurará una nueva e ilusionante etapa como motor sociocultural en el corazón de las Delicias”, según apuntó Serrano.

HISTORIA DEL EDIFICIO

El edificio objeto de esta remodelación forma parte de la memoria histórica y arquitectónica del barrio de Las Delicias y de Zaragoza.

Diseñado por el arquitecto municipal Marcelo Carque Anyesa en 1960 para albergar el mercado de pescado, destacó desde su origen por una estructura de hormigón armado y una fachada protegida por una envolvente de lamas que controlaban la luz.

Con la apertura de Mercazaragoza, el mercado perdió su uso comercial y, entre 1986 y 1987, el inmueble vivió una primera gran reforma para convertirse en centro cultural.

Más adelante, entre 2009 y 2010, se llevó a cabo otra rehabilitación y ampliación que añadió una torre y las infraestructuras actuales.

En uno de los anexos del edificio original operó, desde 1960, un conocido restaurante y marisquería que mantuvo su actividad durante más de medio siglo.

Cerró sus puertas el 31 de diciembre de 2014, tras finalizar el periodo original de concesión de 50 años y la prórroga de cuatro años. Desde finales de esa fecha, el recinto ha estado cerrado y ha sufrido filtraciones de agua y actos vandálicos, agravando su deterioro. Además, la normativa actual exige adaptar el inmueble a la accesibilidad: carecía de ascensor para la primera planta y no contaba con aseos adaptados, motivos que reforzaron la necesidad de una intervención que lo integre plenamente en la red de equipamientos municipales.