Un informe conjunto entre la Universidad de Zaragoza y el Ayuntamiento detalla la accesibilidad a la infraestructura verde y los planes de mantenimiento, con datos de distancias, árboles y extensión de zonas verdes.
Un informe conjunto entre la Cátedra de Territorio, Sociedad y Visualización Geográfica de la Universidad de Zaragoza y la Oficina de Infraestructura Verde del Ayuntamiento ofrece una radiografía detallada de la accesibilidad de la población a la infraestructura verde de la ciudad.
El objetivo es saber cuánta gente puede disfrutar de un parque o de un espacio natural a poca distancia de casa y, a la vez, entender cómo se está cuidando ese verde.
Fijándose en el mapa a escala de portal y edificio, el estudio concluye que el 66% de la población empadronada en Zaragoza tiene un parque a menos de 300 metros de su domicilio y la distancia media a un parque, jardín o espacio natural es de 148 metros.
Esto sitúa a Zaragoza por delante de algunos análisis más generales a nivel estatal, que suelen mirar solo parques de más de una hectárea y a unidades territoriales más amplias.
La ciudad cuenta con más de 11 millones de metros cuadrados de zonas verdes urbanas, 171.138 árboles y una infraestructura verde diseñada como una red continua que conecta barrios, espacios naturales y zonas de estancia. Este enfoque no se queda solo en la gran plaza verde sino que valora jardines, plazas, calles arboladas y corredores que permiten moverse, estar y respirar mejor.
Las diferencias entre distritos son notables. Zonas consolidadas como Universidad, El Rabal, Las Fuentes, San José, Oliver-Valdefierro o Santa Isabel presentan distancias medias a un parque cercanas a los 200 metros.
Por ejemplo, Universidad se sitúa en 172 m; Miralbueno, 186 m; Las Fuentes, 190 m. En cambio, distritos más recientes tienen medias más largas, como Sur con 518 m, o Centro con 295 m.
La ciudad no se limita a ampliar grandes parques. La red verde incluye jardines, riberas y zonas de relación que, además de la proximidad física, mejoran el confort climático, apoyan la biodiversidad y facilitan la movilidad a pie.
En total, Zaragoza dispone de más de 11 millones de m2 de zonas verdes urbanas; 8,68 millones de m2 corresponden a parques y jardines, y otros 33,5 millones de m2 a espacios naturales gestionados en montes y riberas.
La ciudad tiene 171.138 árboles repartidos por zonas verdes y viario, lo que se traduce en 24,4 árboles por cada 100 habitantes.
En el Ayuntamiento también se está preparando un nuevo contrato de mantenimiento del Sector 1, ya en licitación. El contrato actualiza el servicio para cubrir casi 7,7 millones de m2 de parques y jardines, más de 148.000 árboles, 100 parques urbanos equipados, 526 áreas infantiles y deportivas y unas 900 fuentes ornamentales y de agua potable. Entre las novedades figura la incorporación de casi 80 nuevas hectáreas de zonas verdes (797.158 m2) y más de 10.400 árboles a cuidar. Los nuevos ámbitos que entrarán en el servicio incluyen, entre otros, Parque del Portillo, parques de Arcosur (sectores 89-3 y 89-4), los corredores verdes del río Huerva, el Polígono Malpica, el Cementerio de Torrero, Campos del Canal, la reforma de la avenida de Navarra y áreas verdes de Santa Isabel, Valdefierro, Vadorrey y Parque Venecia.
Además de ampliar superficie y arbolado, el contrato reforzará la conservación con más repoblaciones, actuaciones de sanidad vegetal, sistemas de digitalización y una gestión que prioriza la sostenibilidad, la biodiversidad y el uso eficiente del agua.
La Infraestructura Verde de Zaragoza se ve hoy como un servicio público esencial: sirve para luchar contra las islas de calor, mejorar el aire, proteger la biodiversidad y crear espacios de convivencia y bienestar para la ciudadanía.
Para seguir mejorando, Ayuntamiento y Universidad trabajan en una nueva forma de medir la realidad: la regla 3-30-300, que incorpora variables como la cobertura arbórea, la distancia a los espacios verdes, la edad de la población, la vulnerabilidad social y la exposición al calor urbano.
Este enfoque permitirá orientar mejor las futuras actuaciones de planificación y gestión de la infraestructura verde.
En resumen, la ciudad ha ido avanzando y, aunque algunos barrios aún necesitan más naturaleza urbana, el camino es claro: Zaragoza quiere que el verde esté cada vez más cerca de la gente y que la red verde de la ciudad sea, cada vez, más continua, útil y eficiente.