El Ayuntamiento de Zaragoza avanza con la renovación de la avenida Navarra. Tras completar las dos primeras fases con una inversión de 13 millones, se inicia la Fase 3, centrada en la mejora del drenaje y la infraestructura gris, con un presupuesto revisado ante la inflación y los costes actuales.
El Ayuntamiento de Zaragoza continúa avanzando en la transformación integral de la avenida de Navarra. Después de completar con éxito las dos primeras fases, que supusieron una inversión global de 13 millones de euros y un cambio radical en la fisonomía de la vía, ahora se han puesto en marcha los trabajos para hacer realidad la Fase 3.
Los servicios técnicos municipales ya se encuentran trabajando en la actualización del anteproyecto de esta tercera fase, cuya redacción original data de julio de 2021.
«El objetivo principal de esta revisión es adaptar los presupuestos a la realidad económica actual, marcada por el incremento de los costes en la construcción y la obra pública debido a la inflación y el impacto de conflictos internacionales como las guerras en Ucrania e Irán», ha señalado Víctor Serrano, consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda.
El consejero municipal ha subrayado que esta tercera etapa será de una «envergadura notable», estimando que su peso económico podría ser equivalente al de las dos fases anteriores juntas.
«Estamos dejando el camino preparado para lanzar el proyecto definitivo. Lo primero es cerrar un presupuesto real y un cronograma que nos permita dimensionar la financiación necesaria para una obra que es vital para la ciudad», ha explicado Serrano.
A diferencia de las etapas previas, muy centradas en la mejora de la escena urbana y la movilidad peatonal, la Fase 3 pondrá un acento especial en la denominada «infraestructura gris».
El proyecto se centrará en la renovación y ampliación de los colectores y los sistemas de transmisión de aguas pluviales. «Es una zona que históricamente ha sufrido problemas de anegamiento durante tormentas fuertes. Con el crecimiento residencial que está experimentando la avenida, el impacto de estas deficiencias llega ahora a muchos más vecinos. Nuestra prioridad es dar soluciones técnicas definitivas para que las inundaciones dejen de ser un problema recurrente», ha señalado Serrano.
El consejero ha recordado que la reforma de la avenida de Navarra es un compromiso cumplido frente a «décadas de olvido». Las obras formaban parte del antiguo convenio de Zaragoza Alta Velocidad (ZAV), pero fueron excluidas pasada la primera década de este siglo, lo que provocó su paralización definitiva hasta el mandato anterior.
«El compromiso de este Gobierno con la avenida de Navarra se demuestra con hechos. Hemos pasado de tener una carretera a tener una gran avenida con zonas verdes y espacios para el peatón. No vamos a detenernos ahora; seguiremos impulsando esta reforma hasta que la transformación completa sea una realidad para todos los zaragozanos», ha concluido el consejero.
Para entender la magnitud de este proyecto hay que mirar más allá de la intervención visible. Navarra es una arteria que conecta barrios densamente habitados con equipamientos y ejes de transporte, y su renovación busca no solo un aspecto más moderno, sino también una red hídrica capaz de gestionar las lluviassin dejar a su paso inundaciones.
A nivel histórico, Zaragoza ha atravesado varias fases de inversión en su infraestructura de movilidad. La idea de una avenida ampliada y verde ha ido ganando terreno a lo largo de las últimas décadas, en paralelo a debates sobre presupuesto, planeamiento urbano y la necesidad de hacer frente a tormentas cada vez más intensas.
En ese marco, la Fase 3 llega después de años de promesas y retrasos, y se presenta como un paso decisivo para completar una visión de ciudad más ordenada, más resistente al clima y más amable para peatones y residentes.
En resumen, la Administración local sostiene que la transformación de la avenida Navarra no se detiene. Con un nuevo anteproyecto en revisión para ajustarse a la realidad económica y con un enfoque claro en la infraestructura para evitar inundaciones, el Ayuntamiento busca cerrar este ciclo de reformas con una fase final que permita disfrutar de una avenida más integrada, con zonas verdes, mejores servicios para el peatón y una gestión del agua que reduzca riesgos para las viviendas y comercios situados a lo largo de la vía.