Se inician obras para reorganizar dos pasos peatonales frente al Hospital Miguel Servet, con un presupuesto de 440.000 euros y una ejecución en dos fases para garantizar paso seguro mientras se reforman aceras y plataforma.

A partir del próximo lunes comienzan las obras para mejorar la seguridad vial en dos pasos peatonales situados junto a la parada del tranvía, en Romareda, frente al Hospital Miguel Servet.

El Gobierno de Zaragoza dio luz verde a la memoria valorada de las obras y fijó un presupuesto global de 440.000 euros. Este punto, de mucho tránsito de personas, ha estado marcado por dos accidentes graves, por lo que se decidió rediseñar los accesos con el objetivo de reducir al máximo los riesgos tanto en el cruce como en los accesos a la marquesina de la parada.

Las intervenciones serán una colaboración entre el Ayuntamiento y SEM Los Tranvías de Zaragoza. La Dirección de Infraestructuras, coordinada con la de Movilidad, se encargará de las reformas en las aceras y las calzadas, mientras que Tranvías asumirá la intervención en la plataforma dentro de la traza de la vía.

El coste final, reflejado en la memoria valorada, será de alrededor de 440.000 euros. De esa cifra, 139.514 euros correrán a cargo de SEM Los Tranvías de Zaragoza y el resto, 300.567 euros, serán aportados por el Ayuntamiento de Zaragoza a través principalmente del Servicio de Conservación de Infraestructuras, con el apoyo del Servicio de Diseño y Explotación de la Movilidad.

DIVISIÓN DE LOS PASOS EN TRAMOS

Cada uno de los dos pasos peatonales, que ahora mismo conectan directamente una acera con la otra, se dividirá en tres tramos.

En esos puntos se instalarán vallados separadores paralelos a la plataforma del tranvía para delimitar mejor el recorrido de las personas que cruzan.

El objetivo es que los peatones crucen de forma más pausada y, además, que se gane distancia respecto a la vía en los extremos cercanos a la parada.

El plazo de ejecución se estima en unos tres meses desde el inicio de las obras, ya que será necesario realizar diferentes modificaciones en la infraestructura y cambiar la ubicación de algunos elementos de la plataforma tranviaria.

Las obras no se harán de forma simultánea en los dos pasos: se dividirán en dos fases para garantizar siempre una zona de paso para peatones y mantener las máximas garantías de seguridad durante todo el proceso.

Más allá del detalle técnico, estas mejoras se enmarcan en una estrategia municipal orientada a reforzar la seguridad en cruces y pasos cercanos a la red de tranvía, un eje de movilidad que convoca a estudiantes, trabajadores y vecinos de Romareda.

Aunque el tranvía añade rapidez al desplazamiento, la prioridad de la ciudad es que caminar junto a estas vías sea más seguro que nunca. En la historia reciente de Zaragoza ya se han ido integrando y actualizando medidas para reducir riesgos en cruces complejos, y estas obras son una pieza más de ese esfuerzo continuo.

En definitiva, la inversión de 440.000 euros busca dos objetivos claros: evitar nuevos incidentes en una zona de alto flujo peatonal y garantizar que la circulación de personas y tranvías se desarrolle con mayor fluidez y seguridad.

Los vecinos de Romareda pueden esperar menos riesgos al cruzar y una mejora notable en la organización de los pasos, que se traducirá en una movilidad urbana más ordenada y, sobre todo, más segura para toda la comunidad.