El Ayuntamiento de Zaragoza concede el reconocimiento Zaragozano Ejemplar a nueve vecinos por su dedicación diaria a la ciudad, en una ceremonia en la Casa Consistorial coincidiendo con San Valero. El acto incluye menciones a diversos ámbitos y un homenaje póstumo a dos montañeros.

El Ayuntamiento de Zaragoza entregó el título de Zaragozano Ejemplar a un grupo de nueve vecinos y vecinas por su dedicación cotidiana a la ciudad, en una ceremonia celebrada este martes 28 de enero en la Casa Consistorial y presidida por la alcaldesa Natalia Chueca.

Por segundo año consecutivo, la distinción se otorgó coincidiendo con la festividad de San Valero para dotar de mayor protagonismo a esta pieza de reconocimiento cívico.

Momentos antes del acto, la alcaldesa, acompañada por Alfonso Mendoza, consejero de Participación Ciudadana y Régimen Interior, recibió en su despacho a los homenajeados y a sus familias para agradecer de manera personal su implicación.

A las 19:30 horas, el salón de recepciones se llenó de familiares y allegados que quisieron acompañar a los homenajeados; también asistió parte de la corporación municipal y representantes de asociaciones vecinales y entidades ciudadanas.

Este reconocimiento, que concede Alcaldía a propuesta de la Comisión de Participación Ciudadana, está recogido en el Reglamento de Protocolo, Ceremonial, Honores y Distinciones del Ayuntamiento, para distinguir a quienes han destacado de forma extraordinaria y ejemplar en cualquiera de las esferas de la actividad municipal.

En total, el Área de Participación y Régimen Interior, a través del Consejo de Ciudad, recibió siete candidaturas para esta mención: Carmen Moraga Rubio, Ester Salas (a título póstumo), Ignacio Lahorga, José María Marteles, Ángel Guinda (a título póstumo), Genoveva Crespo y José María Marín Velázquez.

Tras la votación, fueron elegidos los cinco primeros, uno por cada categoría, y, por decisión de la alcaldesa, se incluyeron los dos restantes, de modo que el título recayó en todos los propuestos en primer momento.

Como añadido, la alcaldesa anunció que este año se ha previsto reconocer a dos montañeros fallecidos el pasado diciembre en un alud, Jorge García Dihinx y Natalia Román, a título póstumo, por “representar el ideal de ciudadanos que honran su tierra mediante el servicio, la excelencia y la generosidad”.

"Ojalá hubieran podido recibir este reconocimiento en vida", comentó la regidora durante su intervención.

Durante el acto, la alcaldesa destacó a los premiados por su labor en ámbitos tan diversos como la medicina, el deporte, la hostelería, el movimiento vecinal, la educación, la inclusión social o el periodismo; afirmó que todos comparten un elemento común: el amor por Zaragoza, el orgullo de la ciudad y la voluntad de contribuir a su mejora.

El consejero Mendoza subrayó que estas candidaturas fueron aprobadas por unanimidad tanto en el Consejo de la Ciudad como en la Comisión Plenaria de Participación Ciudadana, lo que añade una dimensión de consenso a este reconocimiento.

En la proyección previa a las entregas, se ofreció un video con la biografía y méritos de cada vecino distinguido. Entre las trayectorias, se mencionó a personas vinculadas a distintos sectores de la sociedad aragonesa, desde la medicina y el deporte hasta la educación y la comunicación, reflejando así la diversidad de aportes que componen el tejido ciudadano de Zaragoza.

Cabe señalar que, en cuanto a datos de la noticia, no se reportaron precios o valores monetarios asociados al acto; por tanto, no se realizaron conversiones a euros.

En un marco más amplio, históricamente este reconocimiento ha sido uno de los hitos del calendario municipal para poner en valor el compromiso cívico vecinal, con un énfasis especial en la convivencia y la colaboración comunitaria.

Supuestamente, la iniciativa busca reforzar la identidad local y servir de inspiración para futuras generaciones, destacando que la ciudad se sustenta en acciones cotidianas de sus ciudadanos.

En resumen, el acto de entrega del título de Zaragozano Ejemplar a estos nueve vecinos y vecinas, con la inclusión de dos distinciones póstumas, consolida una tradición que, según las autoridades, continúa conectando la historia de la ciudad con su presente y su proyección futura, especialmente en una fecha emblemática como San Valero.

Suppuestamente, estos reconocimientos refuerzan el marco de la participación ciudadana y el orgullo de un Zaragoza que se proyecta como una ciudad más abierta, solidaria e inclusiva.