El Ayuntamiento concede la licencia urbanística para el Centro Deportivo Municipal Aljafería en La Almozara, que incluirá piscinas de verano y una instalación moderna, ejecutable en dos fases y con un corredor verde de 10.000 m².

Las piscinas de La Almozara ya están más cerca de hacerse realidad. Esta mañana, el Ayuntamiento de Zaragoza, a través del Consejo de Gerencia de Urbanismo, ha concedido la licencia urbanística al proyecto básico del nuevo equipamiento deportivo.

El anuncio lo hizo el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, quien destacó que se trata de una de las reivindicaciones vecinales más antiguas del barrio y señaló que, con este trámite, se da la “luz verde” definitiva para empezar las obras.

Según sus palabras, es el pistoletazo de salida: pronto se verán máquinas trabajando en el terreno.

La promesa, que venía de años atrás, se encamina a convertirse en una realidad para los vecinos de La Almozara. Serrano subrayó que el compromiso no solo es de un día, sino que responde a una demanda histórica de un barrio tradicional que no contaba con piscinas de uso público en su entorno directo.

En ese sentido, insistió en que la inversión y el diseño están pensados para mejorar la calidad de vida de las familias y para reforzar la cohesión del barrio.

Además, dejó claro que el proyecto se enmarca en la gestión del actual equipo de gobierno y que demuestra que la alcaldesa Natalia Chueca está cumpliendo sus compromisos.

¿En qué consiste exactamente este proyecto? Se trata de un Centro Deportivo Municipal, conocido como CDM Aljafería, que se levantará en una parcela municipal de 16.962 metros cuadrados, y que combinará unas modernas piscinas de verano con un edificio deportivo de referencia y una nueva zona verde para la zona. El conjunto se adjudicó a Instalaciones Deportivas Forus SLU mediante un derecho de superficie, y la idea es que se gestione y mantenga durante 60 años, algo que, según el consistorio, permite ahorrar y simplificar la gestión para el barrio y para la ciudad, al tiempo que se ofrece un servicio público de calidad.

En cifras, el coste total previsto para la propuesta asciende a más de 16 millones de euros para el conjunto, según el anteproyecto valorado. En lo que respecta a la licitación, el precio base fue de 1.270.769,05 euros (IVA no incluido). La empresa adjudicataria ofertó un porcentaje muy superior al mínimo, y terminó ingresando a las arcas municipales unos 5 millones de euros por el derecho de superficie.

Además, en la parcela exterior se reservará y se invertirá 1,5 millones de euros para una nueva zona verde pública que funcionará como un corredor verde de 10.000 metros cuadrados, paralelo a la avenida de Soria y conectado con la rotonda de Puerta Sancho.

El diseño, que se ha descrito como un “cubo” blanco y azul para rendir homenaje al Ebro y a la ciudad, se completa con una cubierta que remata el conjunto y con las pistas de pádel que delimitarán el perímetro.

El edificio tendrá cuatro plantas dedicadas a usos deportivos, una azotea con sistemas energéticos y una planta sótano para dependencias técnicas y zonas de mantenimiento.

En planta calle habrá una recepción amplia, un área de descanso, ludoteca, fisioterapia y oficina; después se accederá a vestuarios y a zonas específicas para las piscinas cubiertas y la zona de verano, con comunicaciones para las pistas de pádel y un acceso independiente para las piscinas de verano.

En la primera planta se ubicarán vestuarios de las actividades en seco, una sala de fitness y una zona infantil; la terraza de la planta baja se convertirá en un espacio outdoor para entrenamiento al aire libre.

Las plantas superiores acogerán áreas de yoga, pilates, HIIT y otras actividades dirigidas, todas con sillas y fuentes en las zonas de espera para comodidad de los usuarios.

La parte exterior no se queda atrás: el proyecto prevé un corredor verde de 10.000 metros cuadrados que irá junto a la avenida y conectará con la rotonda mencionada, con un diseño que facilita el aparcamiento y la llegada de usuarios desde barrios limítrofes.

Además, se contemplan mejoras para convertir el complejo en un nodo deportivo accesible para el vecindario, con dos accesos diferenciados para las fases de verano y para la construcción del edificio principal.

La intención del equipo de gobierno es clara: reforzar la red de dotaciones deportivas de proximidad, mantener precios públicos en otras instalaciones municipales y apostar por un modelo mixto de colaboración público-privada que permita ampliar la oferta sin desatender la responsabilidad pública.

Serrano explicó que la primera fase, centrada en las piscinas de verano, tiene prevista su finalización en los primeros meses de 2027, y que la segunda fase completará el conjunto.

Con este paso, Zaragoza avanza en una demanda histórica y da respuesta a una demanda vecinal que, durante décadas, encontró en este barrio una de sus carencias más visibles.

En suma, el barrio de La Almozara da un giro importante: contará con un equipamiento moderno, sostenible y accesible en dos fases, con young de arquitectura que rememora la historia del barrio y con una apuesta clara por la calidad de vida de los vecinos.

El tiempo dirá cómo se materializan las promesas en obra, pero el señalamiento está claro: este proyecto llega para quedarse y para convertir al barrio en un referente de deporte y convivencia en Zaragoza.