La alcaldía de Zaragoza entrega 10 viviendas de protección en alquiler con opción a compra en Torrero, elegidas por sorteo entre 293 candidaturas, con condiciones y precios detallados, y un balance sobre la política de vivienda municipal frente a la acción estatal.

En Torrero se ha vivido una entrega de llaves que busca responder al problema de la vivienda de forma directa. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, acudió a la entrega de 10 viviendas de protección en régimen de alquiler con opción a compra. El sorteo, en el que participaron 293 aspirantes, define a quién se ofrece cada vivienda y crea, a la vez, una lista de espera para futuras vacantes.

Las diez viviendas, situadas entre las calles Casa Ganaderos, Manuel Villanueva y Semblante Aragonés, números 2, 4 y 6, pertenecen a la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda.

La Sociedad Municipal construyó en este mismo punto, en 2011, un conjunto de 96 viviendas con garajes y trasteros; ahora, diez de esas unidades se han convertido en viviendas protegidas en régimen de alquiler con opción de compra, de modo que quien resida pueda, tras un periodo, convertirse en propietaria.

El criterio de reparto por sorteo, según explicó la alcaldesa, garantiza igualdad de oportunidades entre los ciudadanos y evita favoritismos.

En cuanto a la distribución de las viviendas, hay ocho de tres dormitorios y dos de cuatro, con superficies que oscilan entre 77,15 y 89,55 metros cuadrados.

Cada vivienda tiene su plaza de aparcamiento de 25 metros cuadrados y un trastero de unos 8 metros cuadrados. El alquiler mensual, IVA y gastos de comunidad incluidos, se sitúa entre 696,89 y 784,53 euros. El precio por metro cuadrado de alquiler es de 5,85 euros para la vivienda y 3,51 euros para los anexos, según el acuerdo del Consejo de Administración de Zaragoza Vivienda de julio de 2025, y se actualizará cada año conforme al índice de referencia.

La duración del contrato es de siete años, con la posibilidad de que la parte arrendataria ejerza la opción de compra una vez transcurridos los primeros cinco años desde la firma.

Si se decide comprar, el precio de venta se fija según la normativa autonómica vigente en ese momento y debe abonarse al otorgar la escritura. Los precios de venta se establecen en 1.673,66 euros por metro cuadrado para la vivienda y 1.004,20 euros por metro cuadrado para los anexos. Al importe de la venta se descontará, en un pago único, el 30% de las rentas pagadas por el arrendatario hasta la fecha de la compraventa.

Para acceder a estas viviendas está dirigido a mayores de edad que no sean propietarios ni usufructuarios de vivienda, deben estar empadronados en Zaragoza y cumplir un límite de ingresos que no supere 4,5 veces el IPREM ponderado.

En las unidades reservadas para personas con discapacidad, al menos una persona debe acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Entre los beneficios se encuentra que el coste de arrendamiento, incluidos anexos y gastos de comunidad, no podrá superar el 30% de los ingresos mínimos anuales de la unidad de convivencia.

Durante el acto, Chueca subrayó que casi 300 personas participaron en el sorteo para 10 viviendas y defendió que la vivienda asequible es una realidad tangente cuando las administraciones cercanas a la gente actúan.

Criticó, además, al Gobierno central por lo que considera una Ley de Vivienda que no llega a generar vivienda real, mientras la ciudad pone soluciones con medidas concretas.

En su análisis, las soluciones municipales como estas conviven con un marco normativo que, a nivel estatal, promete mucho pero ejecuta poco.

Este tipo de iniciativas de alquiler con opción a compra se enmarcan en una estrategia municipal para facilitar el acceso a viviendas protegidas y estabilizar a familias que buscan una alternativa a precios de mercado elevados.

A nivel histórico, la vivienda protegida en España ha sido una herramienta de política pública para equilibrar el acceso a la vivienda y evitar desahucios, con variaciones en requisitos y ayudas a lo largo de las últimas décadas.

En Zaragoza, la apuesta se ha centrado en la gestión pública de la vivienda y en combinar alquiler y posibilidad de compra para que quienes cumplen criterios de ingresos y empadronamiento puedan avanzar hacia la propiedad sin el peso de un crédito hipotecario inmediato.

Este tipo de programas, por su diseño, intenta además favorecer la permanencia de las personas en la ciudad y evitar desplazamientos por falta de vivienda asequible.

En resumen, la entrega de 10 viviendas en Torrero demuestra que, cuando se gestionan desde la administración local, con criterios claros y un proceso participativo como el sorteo, es posible abrir una vía de acceso a la vivienda que no depende de grandes anuncios nacionales y que llega directamente a la gente de barrios como Torrero.