El Ayuntamiento impulsa una solución tecnológica pionera para priorizar los autobuses urbanos mediante semáforos inteligentes. Se licita el desarrollo de un algoritmo y un despliegue en 100 cruces durante cuatro años, con un presupuesto de 1,57 millones de euros, buscando mejorar la fiabilidad y la eficiencia del transporte público.

El Ayuntamiento de Zaragoza va a dar un paso decisivo para mejorar la movilidad de la ciudad mediante un sistema de prioridad semafórica inteligente para el autobús urbano.

La idea es que el servicio sea más regular y cumplir mejor los horarios, reduciendo las variaciones de los tiempos de paso en las intersecciones. Para lograrlo, se va a diseñar un algoritmo específico que se adapte al tráfico de Zaragoza y que, dicen, será pionero en España y, muy probablemente, en Europa.

Este es el objetivo principal del Área de Medio Ambiente y Movilidad, que ha aprobado hoy los pliegos para la asistencia técnica necesaria. En colaboración con la Oficina de Planificación y Diseño de la Movilidad, se trabajará para desarrollar tanto el software como la tecnología que hagan operativa esa prioridad en la red de autobuses.

La alcaldesa, Natalia Chueca, ha anunciado que se inicia un proceso de licitación que, por su carácter innovador y ambicioso, requerirá una fase teórica previa, simulaciones informáticas y pruebas antes de que se pueda ver en 100 cruces semaforizados en la ciudad.

Según la alcaldesa, estamos ante un proyecto muy especial cuyo fin es que la fluidez, la calidad y la seguridad de la red de autobuses –que ahora mismo registra más de 300.000 validaciones diarias y es una pieza clave de la movilidad junto al tranvía– alcancen un nuevo nivel. La solución que se plantea se diseñará específicamente para Zaragoza, ya que no existe en el mercado una que cumpla con todos los requisitos que se quieren implementar.

Como contexto, ya en la red tranviaria la ciudad dispone de un sistema de prioridad semafórica que fue desarrollado por técnicos municipales y que ha mostrado eficacia y ha inspirado a otros sistemas de tranvía en distintas partes del mundo.

Ahora se pretende llevar esa experiencia un paso más allá, aplicándola al autobús urbano mediante una solución de “prioridad semafórica made in Zaragoza” y que resulte realmente eficaz en un entorno con múltiples líneas en competencia.

La novedad clave del proyecto es la forma de localizar con precisión cada autobús cuando se acerca a un cruce dotado con este sistema de prioridad.

En pruebas anteriores ya se había experimentado con una prueba piloto que involucró a 30 autobuses de Avanza equipados con GPS y sistemas de comunicación para avisar a 12 reguladores semafóricos.

Sin embargo, los responsables detectaron limitaciones: la precisión de la ubicación no era suficiente, coexistían líneas que no tenían prioridad y los tiempos de parada eran variables, entre otros problemas.

Para evitar repetir esas deficiencias, el nuevo enfoque combina dos sistemas de detección complementarios: por un lado, la tecnología de posicionamiento del propio autobús dialogando con balizas instaladas en la calzada (similares a las de ferrocarril) y, por otro, la tecnología V2X (vehicle-to-everything), que permite una ubicación y comunicación bidireccional en tiempo real entre autobuses e infraestructura semafórica.

Este dúo busca eliminar fallos de cobertura y reducir la latencia de los datos.

En cuanto a los objetivos prácticos, el sistema pretende: aumentar la velocidad media en tramos críticos sin poner en riesgo la seguridad vial; disminuir la variabilidad de los tiempos de viaje para mejorar la regularidad; reducir el tiempo perdido en cruces semaforizados, especialmente en corredores prioritarios; favorecer la puntualidad en paradas clave; contribuir a la eficiencia energética y a la sostenibilidad del transporte público; y, en suma, incrementar la satisfacción de las personas usuarias al mejorar la fiabilidad del servicio.

Todo ello está alineado con las políticas municipales de movilidad sostenible, priorización del transporte público y digitalización de la gestión urbana, para una ciudad más conectada y resiliente.

El desarrollo se ejecutará en cuatro fases dentro del contrato de licitación, que hoy se ha aprobado para su proceso de adjudicación. En la primera fase se definirán los requerimientos técnicos, se elaborará el algoritmo y se fijarán los parámetros de la prioridad, además de diseñar el sistema V2X y garantizar su compatibilidad con el SAE (Sistema de Ayuda a la Explotación) de la contrata del bus y con la Aplicación de Control de Tráfico Municipal.

Para ello, la Oficina de Movilidad contará con una herramienta novedosa: un ordenador específico que permitirá simular en condiciones reales la interacción entre reguladores semafóricos y el sistema de prioridad.

La segunda fase prevé una prueba piloto en cuatro intersecciones de la ciudad, usando la tecnología híbrida V2X y balizas, así como la integración de los datos necesarios para parametrize y ajustar los dispositivos y el algoritmo en una situación real.

La tercera fase consistirá en la entrega de los equipos instalados para la prueba piloto y su mantenimiento durante dieciocho meses, para que el personal municipal se familiarice con el sistema.

La cuarta y última fase comprenderá la asistencia técnica para la implantación del sistema de prioridad de bus por parte de la empresa concesionaria, bajo la dirección de la Oficina de Planificación y Diseño de la Movilidad, con despliegue en 100 cruces y en toda la flota, con un marco de cuatro años.

El presupuesto base es de 1.573.529,39 euros IVA incluido, y los pagos se irán haciendo a medida que se alcancen los hitos. Además, se contempla una posible prórroga de un año si fuera necesario. Un detalle relevante: todos los trabajos, en cualquiera de sus fases, quedarán en propiedad exclusiva del Ayuntamiento de Zaragoza, que podrá reproducirlos o divulgarlos sin oposición del contratista, lo que garantiza que la tecnología y sus avances sean plenamente públicos.

En definitiva, el objetivo es que este proyecto, que nace con un enfoque de ciudad inteligente, aporte una solución eficaz, sostenible y autóctona para mejorar la experiencia de los vecinos en el día a día y la gestión de la movilidad en Zaragoza.