La ciudad adjudica la gestión del estacionamiento regulado y de las zonas de carga y descarga a una unión de empresas. Se introducen parquímetros de última generación, una app de uso público y bonificaciones para vehículos limpios y colectivos, con un plan en dos fases y un horizonte de diez años.
El Gobierno de Zaragoza ha aprobado, en su última sesión, la adjudicación de la gestión integral del estacionamiento regulado, de las zonas de carga y descarga, y de los sistemas de control de acceso vinculados a la movilidad de la ciudad a la UTE formada por Indigo Park España S.A.U. y Valoriza Servicios Medioambientales S.A. Esta decisión marca un paso importante en la modernización de la movilidad urbana, porque introduce tecnología avanzada para optimizar el uso del espacio público, mejorar la calidad del aire y facilitar un uso más eficiente del coche privado.
En números, la adjudicación abarca la gestión de un total de 21.745 plazas de estacionamiento regulado: 16.924 para residentes y 4.821 para rotación, además de 2.663 plazas dedicadas a carga y descarga para garantizar el abastecimiento de comercios y servicios. La empresa ganadora presenta una oferta económica que sitúa la retribución por servicios en un 46,06% por debajo de los precios base, pero conviene recordar que el contrato se rige por la modalidad de pago por uso, de modo que lo que perciba el operador dependerá del volumen real de utilización.
Además, la retribución no estará vinculada a tasas municipales ni a bonificaciones aplicadas a los usuarios; ambas cuestiones quedan completamente independizadas dentro del marco contractual.
Esto quiere decir que, aunque haya cambios tecnológicos, las tasas pueden seguir una vía distinta a las bonificaciones que lleguen a los usuarios, con un esquema de pago basado en el uso real del servicio.
La implantación se divide en dos fases claras. La primera, de nueve meses, consistirá en desplegar e integrar las aplicaciones informáticas y sistemas tecnológicos, instalar el equipamiento de control en la vía pública y renovar señalización, además de realizar obras de adecuación y pavimentación en distintos espacios, incluido el aparcamiento disuasorio de Macanaz.
Durante este periodo se irán incorporando los sistemas de control de accesos vinculados a las Áreas de Prioridad Residencial (APR) y a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), así como el registro de usuarios, vehículos y autorizaciones previstos en el Reglamento del Servicio de Estacionamiento Regulado y en la Ordenanza de la ZBE.
Tras la fase de implantación, comenzará una fase operativa de diez años, durante la cual la empresa se encargará de la gestión, mantenimiento y actualización de los sistemas, asegurando la prestación de todos los servicios.
Tecnológicamente, el contrato trae cambios relevantes. Se prevé la instalación de 391 parquímetros de última generación que aceptarán pago con tarjeta bancaria, tarjeta ciudadana, móvil y otras formas modernas de gestionar el pago.
También habrá 38 paneles de información variable que indicarán la ocupación en tiempo real y alertarán sobre incidencias relevantes. Para reforzar la vigilancia y el control, el sistema contará con vehículos equipados con lectores automáticos y se instalarán 30 cámaras en los accesos a las zonas de circulación restringida.
Entre las mejoras en la vía pública destaca el reasfaltado y acondicionamiento del aparcamiento disuasorio de Macanaz, que se encuentra en estado de deterioro.
Además, se podrán conocer en tiempo real los niveles de ocupación de las zonas de carga y descarga, info que estará disponible para los usuarios a través de una app pública, permitiendo planificar mejor las operaciones logísticas y mejorar la eficiencia de repartos y distribución urbana.
En cuanto a tasas y bonificaciones, la adjudicación no modifica las tasas actuales de estacionamiento regulado. Sin embargo, cuando entren en funcionamiento las nuevas tecnologías en la fase 2, nueve meses después del inicio, empezarán a aplicarse las nuevas bonificaciones previstas en el Reglamento del Servicio de Estacionamiento Regulado, coordinadas con la implantación tecnológica.
Entre las bonificaciones destacan: un 50% de descuento para vehículos de 0 emisiones; un 25% para vehículos con distintivo ambiental ECO; un 50% en bonos de residente para quienes acrediten ser residentes vulnerables; y un 75% para residentes con vulnerabilidad severa.
Además, se espera que determinados colectivos puedan adherirse a bonos anuales de tarifa plana asociados a la actividad económica, como autónomos y pequeñas empresas itinerantes, comercios, talleres mecánicos y otros.
En cuanto a exenciones, se prevé que un vehículo por unidad familiar pueda quedar exento de la tasa, en familias grandes o con niños entre cero y tres años.
Paralelamente, se desarrollará una aplicación móvil de uso público para gestionar la mayor parte de las operaciones: alta para carga y descarga, autorizaciones de acceso a zonas restringidas, iniciar y finalizar el estacionamiento, calcular el tiempo real utilizado y devolver el saldo por el tiempo no consumido para su uso en futuras operaciones, gestionar vehículos autorizados y consultar sanciones, y conocer en tiempo real la ocupación de cada zona.
Otras novedades del nuevo modelo pasan por aumentar el porcentaje de plazas para residentes, que pasará del 40% actual al 77% del total; se crearán 285 plazas de alta rotación, señalizadas para su uso exclusivo por visitantes con tarifa específica; y los residentes situados en fronteras entre zonas podrán optar por la zona contigua.
Además, algunos parquímetros contarán con sensores ambientales para medir ruido y contaminación, generando datos útiles para analizar la calidad ambiental urbana.
Tecnológicamente, la apuesta se basa en parquímetros modernos, apps para usuarios, lectura automática de matrículas, vehículos de control y herramientas de supervisión para optimizar el uso de la vía pública.
En conjunto, la puesta en marcha de este contrato busca dinamizar la rotación de vehículos en zonas comerciales, facilitar el estacionamiento a residentes y visitantes, optimizar la distribución urbana de mercancías, reforzar el control de accesos y reducir la congestión y las emisiones asociadas al tráfico.
Con esta adjudicación, Zaragoza avanza en su objetivo de una movilidad más eficiente, sostenible y coordinada, gestionando de forma integrada el estacionamiento regulado, la distribución de mercancías y la Zona de Bajas Emisiones, alineada con las metas ambientales y tecnológicas que marcan la evolución de las ciudades modernas.