Treinta jóvenes de 16 a 30 años se unen al LAB para diseñar propuestas junto al Ayuntamiento de Zaragoza, con una ayuda de 700 euros y un presupuesto total de 21.000 euros, en una iniciativa que busca convertir la participación juvenil en una constante

Treinta jóvenes, con edades entre 16 y 30 años, han iniciado una colaboración activa con el Ayuntamiento de Zaragoza para definir de forma conjunta las actividades destinadas a la juventud de la ciudad.

El laboratorio de participación, conocido como LAB y gestado por el Servicio de Juventud, llega a su fase operativa tras varias etapas piloto y se pone en marcha en enero.

Durante este mes se han llevado a cabo las primeras sesiones de trabajo, en las que los propios jóvenes se integran al equipo técnico municipal para construir una programación acorde a sus intereses y necesidades.

La alcaldesa de la ciudad, Natalia Chueca, se acercó a saludar a los integrantes en la reunión celebrada en el nuevo espacio joven de La Azucarera, agradeciendo su implicación y compromiso con Zaragoza.

Según el propio equipo municipal, la aportación de los jóvenes es clave para que desde el Ayuntamiento se ofrezcan propuestas de ocio saludables y programas que atiendan las inquietudes de la juventud, entre las que destacan el acceso a la vivienda y la emancipación.

Supuestamente, este enfoque podría traducirse en una oferta más pertinente y atractiva para la población joven a corto y medio plazo.

El calendario de trabajo ya está cerrado y establece que los participantes se reunirán tres miércoles al mes, en horario de 17:30 a 19:30 horas. A cambio, recibirán una ayuda de 700 euros. El proyecto está dotado con un presupuesto de 21.000 euros y se describe como una experiencia pionera en España. Según la concejal de Juventud, Ruth Bravo, este LAB constituye uno de los proyectos estrella del mandato, construido sobre la base de la Estrategia Joven 2030 y desarrollado mediante varias fases desde sus inicios.

La ruta comenzó con un proceso participativo promovido a través de la Plataforma Idea Zaragoza y una encuesta telefónica, junto al trabajo de reflexión de los técnicos del Servicio.

A ello siguió el Zaragoza Joven Meet, celebrado en El Túnel el año anterior, un encuentro donde jóvenes y entidades definieron retos y prioridades.

Con todo ese aprendizaje acumulado, se pone en marcha el LAB: un espacio de creación permanente en el que los jóvenes trabajarán de forma conjunta con el equipo de Zaragoza Joven para traducir ideas en propuestas concretas.

El objetivo es avanzar hacia una participación continua, estructurada y realmente viva, que dé voz a la juventud zaragozana de manera sostenida.

¿Qué áreas abordarán? El LAB centrará sus esfuerzos en cuatro ejes que preocupan a la juventud del siglo XXI. Entre ellos destaca la emancipación y la vida independiente, para acompañar a los jóvenes en momentos decisivos de su trayectoria, y la tecnología, que permea tanto el estudio como el ámbito profesional.

Se suman el ocio y la cultura, para promover alternativas saludables y enriquecedoras, y el bloque de Información juvenil. Entre las aportaciones iniciales se han señalado posibles desarrollos de aplicaciones informáticas, el mundo gamer, el uso responsable de las tecnologías y la creación de una comunidad que contrarreste el aislamiento digital.

La cultura y el bienestar creativo, a través de la música y el cine, también figuran entre las materias de trabajo, junto con deporte, nutrición y salud mental, otros temas que preocupan a la juventud.

El periodo de colaboración se extenderá hasta junio de 2026, de modo que los integrantes se comprometen a mantener una cooperación continua y estable durante este tiempo y a participar en las tres sesiones ordinarias mensuales.

Durante este primer mes, los participantes están conociendo el potencial de los equipamientos de Zaragoza Joven, como el Túnel o La Azucarera, impulsados por el gobierno de Natalia Chueca.

A partir de febrero, se crearán grupos por edades para adaptarse a las distintas necesidades y desarrollar propuestas atractivas en conjunto, siempre con el acompañamiento y la orientación del equipo técnico.

Supuestamente, este enfoque podría hacer que las ideas surgidas en el LAB se traduzcan en programas reales y perdurables dentro de la oferta municipal.

El LAB pretende ir más allá de intervenciones puntuales y convertirse en un diseño de participación permanente, que aporte a la ciudad una manera de escuchar, implicar y construir con la juventud de Zaragoza.

En palabras de la concejala Bravo, la aspiración es que la participación de los jóvenes se consolide como un eje clave de las políticas públicas municipales, en un modelo más abierto e innovador que marque la pauta para futuras iniciativas de juventud en la ciudad, con un horizonte de continuidad que supere mandatos concretos.