La ciudad recibe fondos NextGenerationEU para modernizar los sistemas de calefacción y refrigeración de cuatro edificios municipales, reduciendo emisiones y aumentando la eficiencia, dentro del plan PRTR.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha cerrado un nuevo capítulo en su plan para hacer la ciudad más eficiente y menos dependiente de los combustibles fósiles.

En esta ocasión, la noticia tiene mucho que ver con la economía y con un bolsillo municipal que se nota cuando se gastan menos dineros en energía. La ciudad ha conseguido 399.360 euros procedentes de los fondos europeos NextGenerationEU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Esta cuantía se suma a la inversión total para renovar instalaciones térmicas de cuatro edificios municipales, con el objetivo claro de mejorar la eficiencia, avanzar en la descarbonización y, en definitiva, impulsar una Zaragoza más sostenible e innovadora.

La jugada completa asciende a 907.326 euros en eficiencia energética. De ese montante, la mitad importante llega gracias a la financiación europea: 399.360 euros cubren el 44% del presupuesto total de las obras. Así lo ha explicado la consejera de Hacienda y Fondos Europeos, Blanca Solans, que ha subrayado que esta intervención permitirá modernizar los sistemas de calefacción y refrigeración de los edificios municipales involucrados, mejorando su rendimiento y favoreciendo una producción térmica más limpia y eficiente.

En términos prácticos, se pretende reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia los objetivos climáticos que marcaron la Unión Europea para las ciudades.

En total, las actuaciones previstas alcanzarán una potencia instalada de 665,60 kilovatios (kW). Esa cifra técnica se traduce en más eficiencia energética y menos gasto público a largo plazo, algo que suele gustar mucho a quienes esperan que el dinero público rinda y no se quede en gestos estéticos.

Este impulso encaja con la estrategia municipal de sostenibilidad y con las líneas de actuación del Componente 7 del PRTR, orientado al despliegue de energías renovables y a la transición energética de la ciudad.

Las obras se repartirán entre cuatro equipamientos municipales. El más cuantioso es la Escuela Infantil La Piraña, situada en la calle Florentino Ballesteros, que recibirá 526.228 euros en total, de los que 84.060 proceden de fondos europeos. Le sigue el edificio de Zaragoza Joven en La Azucarera, con un presupuesto de 301.157 euros y una financiación europea de 281.400 euros. También se actuará en las oficinas de Vialidad y Aguas de la Zona 5, ubicadas en Vía Hispanidad, con 39.982 euros en total, de los que 18.900 son financiación europea. Por último, la Junta Municipal de Miralbueno, en el Camino del Pilón, contará con 39.957 euros de inversión, con 15.000 euros procedentes de fondos europeos.

La intervención de mayor envergadura se centrará en La Piraña, donde la inversión es la más sustancial de las cuatro actuaciones. Este reparto demuestra que, a ojos de la gestión local, apostar por la eficiencia en infraestructuras públicas no solo mejora el confort y la seguridad de espacios donde trabajan madres, padres y vecinos, sino que también produce ahorros y menos humo contaminante a medio y largo plazo.

El objetivo último no es otro que sustituir el combustible de origen fósil por energía eléctrica, reforzando el compromiso de Zaragoza con la neutralidad climática y con la mejora de la eficiencia energética en infraestructuras públicas.

Más allá de estas renovaciones, el Ayuntamiento continúa con otras iniciativas de transición energética, como la central fotovoltaica de autoconsumo en los depósitos de agua de Las Canteras y la puesta en marcha de las Oficinas de Transformación Comunitaria, concebidas para asesorar y acompañar a la ciudadanía, empresas y comunidades energéticas locales.

La fecha límite para terminar estas actuaciones está fijada al 30 de diciembre de 2028, dentro del calendario de proyectos financiados con cargo a los fondos europeos de recuperación.

Con este nuevo empujón, Solans ha destacado que Zaragoza sigue avanzando en una hoja de ruta basada en modernizar servicios públicos, mejorar la eficiencia de los equipamientos municipales y aprovechar los fondos europeos para transformar la ciudad.

En el marco de la ejecución de estos fondos, el Ayuntamiento destaca la labor de la Dirección General de Fondos Europeos para supervisar el uso de los recursos.

A fecha de hoy, y según la consejera, se ha ejecutado más de 102 millones de euros de los 125 millones captados en concurrencia competitiva, lo que sitúa la ejecución en un 82,29% de los recursos obtenidos.

Este dato, que da una idea de la gestión, es relevante para entender que la inversión no es una promesa aislada, sino una realidad que ya está moviendo la ciudad y, con ello, a su gente, con un horizonte claro: resultados, menos gasto público y una Zaragoza más limpia y moderna.