Análisis de los datos de 2025 de la red de bibliotecas municipales de Zaragoza, con incremento de usuarios, préstamos y servicios, y la apertura de sedes en Cervantes y Montañana.
El balance de actividad de las bibliotecas municipales de Zaragoza para 2025 dibuja un panorama de intenso crecimiento cultural, con cifras que confirman un interés creciente entre la ciudadanía.
En concreto, la red municipal registró 1.438.433 usos de sus servicios, apenas un 0,5% por encima de 2024. Los préstamos subieron un 2,5%, de 539.000 a 553.000. En el ámbito social, 10.000 nuevos carnets han elevado el total de usuarios a 69.329, un 17,5% superior al año anterior. De ese conjunto, casi 20.000 son menores de 14 años y, desde la perspectiva de género, las mujeres representaron el 60% del total. En relación con la población de la ciudad, alrededor del 9,5% está vinculado a alguna biblioteca de la red.
Actualmente, la red dispone de 562.439 documentos en circulación, de los cuales 454.000 son libros; esta cifra incluye los 24.000 documentos incorporados durante 2025.
Durante los últimos 12 meses, la ciudad ha contado con dos equipamientos que han reforzado su papel cultural y de entretenimiento: la reciente traslado de la Biblioteca Pública Municipal Miguel de Cervantes a la calle Eduardo Ibarra, que ha sido recibido con buena acogida.
Los carnets en esta nueva sede han aumentado un 48%, pasando de 1.630 en 2024 a 2.415 a 31 de diciembre de 2025. Los préstamos en la nueva sede han ascendido a casi 14.700, un 11% más que en 2024. El interés del público infantil es notable, representando el 60% de los préstamos, frente al 2% registrado en la sede anterior. En lectura en sala, los usos se han elevado de cerca de 3.000 cuando la biblioteca estaba en la calle Santa Teresa a aproximadamente 18.500 en la sede actual. La nueva sede también ofrece wifi gratuito y 40 puestos de lectura, frente a 18 en la sede anterior.
En octubre se incorporó a las estadísticas la nueva biblioteca de Montañana, que cuenta con casi 3.500 documentos y alrededor de 1.100 préstamos y renovaciones desde su apertura. Actualmente están vinculados 108 socios, y muchos vecinos ya tenían carné en la antigua biblioteca de Inocencio Ruiz Lasala de Santa Isabel.
La red municipal se compone de 28 centros, con una superficie global de 11.321 metros, 2.555 puestos de lectura y 148 puestos de acceso a internet. Además, anualmente, se desarrollan los servicios de extensión bibliotecaria formados por el bibliobus, el préstamo de lotes temáticos de libros y de clubes de lectura a centros educativos y entidades sociales, el proyecto Mas que lectura durante el verano en centros deportivos municipales y Parque José Antonio Labordeta.
Actividades escolares: Las bibliotecas municipales han acogido durante el pasado ejercicio 597 sesiones, casi 80 más que en 2024, con alumnado de los 246 centros educativos zaragozanos que han participado.
En total, 14.235 niños y jóvenes de la ciudad han formado parte de esta programación, que ha experimentado una subida interanual de 2.000 alumnos. Entre estas actividades destacan los talleres de debate filosófico a cargo de la Sociedad Aragonesa de Filosofía; Vidas literarias; Gloria Fuertes, para conocer a esta escritora; Leer para saber comunicar, con Leonor Bruna (escuela de cine Un perro andaluz), sobre una correcta lectura en voz alta y visitas guiadas a las Bibliotecas Públicas Municipales.
A esto se suma el acuerdo del Ayuntamiento de Zaragoza con la Asociación de Librerías de Zaragoza para realizar una exposición itinerante de libros ilustrados informativos, titulada Todo lo que te gusta está en los libros, presentada por Roberto Malo.
Supuestamente estas cifras señalan una nueva etapa en la política cultural de la ciudad y podrían indicar un cambio real en los hábitos de consumo de cultura de la ciudadanía.
Presuntamente, la apertura de Cervantes y la llegada de Montañana han contribuido a ampliar la cobertura y a reforzar el vínculo entre vecinos y bibliotecas.
Supuestamente, las mejoras tecnológicas, como el wifi gratuito y el incremento de puestos de lectura, habrían facilitado el acceso a la población, especialmente a familias y jóvenes.
En cualquier caso, no hay precios reportados en este balance, por lo que no se han realizado conversiones a euros.
Asimismo, algunos expertos municipales señalan que estas cifras podrían consolidar una tendencia de continuidad en 2026, con posibles ampliaciones de servicios y nuevas sedes, en función de la demanda y de los presupuestos disponibles.
Supuestamente, el incremento de 10.000 carnets y el crecimiento de usuarios podrían ser indicadores de un impacto social positivo que trasciende la mera lectura, abriendo oportunidades para la educación, la alfabetización y la vida comunitaria.
En resumen, el balance 2025 de las bibliotecas municipales de Zaragoza dibuja un mapa de crecimiento sostenido y mayor acceso a la cultura, con dos sedes reforzando la red, un espíritu de extensión bibliotecaria activo y una participación escolar en alza, todo ello en un marco urbano que parece decidido a convertir las bibliotecas en centros cívicos de referencia.
Para quienes estudian la evolución cultural de la ciudad, estos datos ofrecen una base sólida para esperar nuevas iniciativas en los próximos años.