Zaragoza desplaza la cultura a sus barrios rurales con el programa 4R, una tercera edición que reúne diez espectáculos familiares, talleres y exposiciones con foco en el medio ambiente y la economía circular.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido acercar la cultura a los barrios rurales con el programa 4R, la raíz cultural de tu barrio. Este proyecto, que cumple ya su tercera edición, trae a la ciudad una propuesta muy clara: diez espectáculos pensados para toda la familia, junto a talleres, cuentacuentos, teatro de títeres y exposiciones fotográficas.
Todo se desarrolla en los centros cívicos de Montañana, Monzalbarba y Movera, y también en Casetas, Juslibol, La Cartuja Baja y Peñaflor. El objetivo es claro: llevar la cultura a zonas de la huerta y de la naturaleza que quedan algo retiradas del centro, para que esos vecinos puedan participar, aprender y disfrutar sin tener que desplazarse grandes distancias.
La esencia del programa está ligada a la naturaleza y al cuidado del medio ambiente. Las actividades están pensadas para enseñar con rigor, pero de manera amena, usando materiales de proximidad y apostando por la economía circular. En palabras del consejero de Participación Ciudadana y Régimen Interior, Alfonso Mendoza, y de la edil Paloma Espinosa, se busca que los barrios rurales tengan acceso a una oferta cultural de calidad, que fomente la convivencia, la participación vecinal y el fortalecimiento de lazos entre asociaciones y empresas culturales locales.
En definitiva, que la cultura llegue a cada rincón de la ciudad y que sirva para crear comunidad.
El programa señala que las actividades son para público familiar. Muchas de ellas son de entrada libre, aunque algunas requieren inscripción previa o invitación para facilitar la organización y garantizar la afluencia adecuada.
La idea es que nadie quede fuera y que las familias puedan elegir entre experiencias artísticas, talleres didácticos y oportunidades para observar la naturaleza de cerca.
La programación abarca desde la música y el teatro hasta el cine educativo y la fotografía de naturaleza. Entre las propuestas se incluye un taller para pintar bolsas de algodón, que se celebrará este viernes 22 de mayo a las 18.00 horas en Juslibol, dirigido a niños y niñas desde los seis años. En Montañana, ese mismo día, se estrena una obra de teatro musical llamada Cenicienta El Musical Rock, de la compañía Tdiferencia, con entrada libre en el pabellón multiusos.
Se trata de una versión divertida del clásico cuento que añade un mensaje ecológico: ayudar a limpiar el planeta para enfrentarse al egoísmo de la madrastra.
El calendario continúa el 5 de junio con Ton Town West, un espectáculo inspirado en el spaghetti western, que traslada al público al Lejano Oeste desde la Plaza de España de Monzalbarba a las 19:30.
En La Cartuja Baja, Raigambre Teatro ofrecerá un espectáculo titiritero para público joven y adulto, a partir de los 12 años, buscando hacer memoria sobre el trabajo de la tierra y su relación con la naturaleza, en una propuesta íntima que se representará el 6 de junio a las 18.30 horas en el centro cívico.
En Juslibol se impartirá también el taller El fascinante mundo minúsculo que nos rodea, para reconocer los insectos, coordinado por Mundo Artrópodo, a las 11.00 horas en el centro cívico. Entre otras propuestas, en Peñaflor la gente podrá ver el eclipse solar que, según las previsiones, será visible desde Zaragoza el 12 de agosto. La 4R montará una instalación en la explanada de la ermita de San Cristóbal, con telescopios gigantes para observar el firmamento, guiados por Oswaldo Felipe, de la PAI.
Esta actividad se celebrará el 26 de junio a las 22.00 horas bajo el título Noche de Star Mirando. También habrá una repetición el 3 de julio en Movera, en la calle Padre Claret.
El programa no se queda sólo en espectáculos: habrá también la obra Eclipse: un escondite cósmico, prevista para el 27 de junio a las 19.00 horas en el pabellón sociocultural, con invitación. Y para cerrar, se exponen imágenes de la Asociación Aragonesa de Fotógrafos de la Naturaleza en Casetas y la muestra Mi corazón florecido, con pinturas centradas en el mundo felino de la artista Encarnación Escuder.
El 4R subraya que estos barrios son puntos clave desde los que la cultura y las artes escénicas pueden impulsar la participación ciudadana, la creatividad y el impulso de las compañías culturales de nivel.
Visibilizar la cultura en los entornos rurales es, para el equipo de gobierno, una forma de mirar nuestras raíces desde múltiples artes y para ojos de todas las edades, con el nexo común de la curiosidad y el conocimiento de la naturaleza.
En definitiva, el objetivo es que Zaragoza siga cultivando una ciudad más cohesionada, descentralizando la oferta cultural y fortaleciendo las comunidades vecinales que, en otros tiempos, quedaban al margen de estas iniciativas.