La Junta de Sevilla da inicio a la segunda fase de la reurbanización de Méndez Núñez, con mejoras en infraestructuras, drenaje y pavimento, y un plan de movilidad para minimizar impactos durante las obras.

En Sevilla, tal como estaba previsto, arranca hoy la segunda fase de la obra de reurbanización de la calle Méndez Núñez, una intervención realizada en estrecha colaboración con la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento y enmarcada dentro del proyecto integral para mejorar las infraestructuras y la estética de una de las arterias más emblemáticas del centro histórico.

El tramo afectado comprende desde la confluencia de Moratín y Rosario hasta la Plaza de la Magdalena y, según el calendario fijado, está previsto que la intervención concluya el 27 de marzo, Viernes de Dolores.

En caso de retraso, se contemplarán las medidas necesarias para garantizar que la Semana Santa transcurra sin afecciones, preservando la movilidad y el acceso a servicios de la ciudadanía.

Detrás de esta actuación hay un plan técnico que busca compatibilizar la mejora de servicios básicos con la mejora del espacio público. Detalles del proyecto: desde el 21 de julio de 2024 se iniciaron estas obras con objetivos de mejorar el caudal y la presión en el abastecimiento de agua y de incrementar la dotación de válvulas para optimizar la sectorización de la red y la renovación de las acometidas afectadas.

En materia de saneamiento, se prevé mejorar la evacuación de aguas pluviales y residuales, reponiendo acometidas, imbornales y otros elementos necesarios para el correcto funcionamiento de la red.

Además, se instalará una nueva red de baldeo y se repondrá la totalidad del pavimento afectado. Gracias a estos trabajos, Méndez Núñez pasará a disponer de plataforma única con adoquín de Gerena de recuperación y contará con dos bandas de aparcamiento: una en el tramo de los pares, entre Moratín y San Pablo, y otra en el tramo de los impares, entre Albareda y Plaza Nueva.

En ambas bandas se plantarán una veintena de árboles Sophora japonica “Piramidalis”, con alcorques protegidos y bordillos de granito Gris Quintana, alimentando con una zanja rellena de material granular para comunicar los alcorques.

El proyecto tiene un presupuesto total de 1 433 247,46 € y un plazo global de ejecución de 28 semanas para las dos fases. Con esta intervención, Emasesa reafirma su compromiso con la mejora de infraestructuras urbanas, la sostenibilidad y la accesibilidad, contribuyendo a una ciudad más moderna y preparada para los retos del futuro.

Organización del tráfico: Con el fin de minimizar el impacto en la movilidad, se ha diseñado un plan específico de tráfico, elaborado con indicaciones y bajo la aprobación de la Dirección General de Movilidad.

El plan contempla desvíos y señalización adaptada para garantizar la seguridad y la fluidez en la zona durante el desarrollo de las obras. Méndez Núñez se abrirá al tráfico en su tramo reparado desde Moratín hasta Plaza Nueva, recuperando el aparcamiento para motos en ese tramo. También se rescata el aparcamiento de motos de la calle Jaén. El acceso a Méndez Núñez se podrá realizar desde Carlos Cañal y Albareda con dirección a Plaza Nueva. La calle Jaén recupera su sentido original desde la Plaza Nueva. Durante la duración de las obras se permitirá el acceso de residentes a los garajes de la calle Moratín desde la calle Zaragoza.

Este eje urbano, situado en el corazón del casco antiguo, conecta plazas históricas y edificios emblemáticos de Sevilla. En los últimos años, la ciudad ha impulsado intervenciones de renovación de aceras, drenaje y movilidad que buscan facilitar la convivencia entre peatones, residentes y comercios, manteniendo la identidad del centro histórico y su superficie peatonal.

La presente fase se integra en esa estrategia de revitalización que, además de mejorar el aspecto estético, persigue una mayor resiliencia ante eventos climáticos y una gestión más eficiente de los recursos.