La intervención municipal en el Prado de San Sebastián avanza con una solución de geoceldas para optimizar el subsuelo, favorecer el crecimiento del arbolado y mejorar el confort térmico, con un presupuesto que supera los 1,8 millones de euros.

En Sevilla, el Ayuntamiento, a través de la Delegación de Arbolado, Parques y Jardines, continúa avanzando en la cuarta fase de la renovación del Prado de San Sebastián.

Esta nueva etapa introduce un sistema pionero de geoceldas que facilita la creación de más suelo vivo para árboles y plantas, mejorando de forma notable el desarrollo vegetal en entornos urbanos.

La intervención, que se desarrolla sobre una superficie aproximada de 800 metros cuadrados, se distingue por centrarse en optimizar el subsuelo y las condiciones de crecimiento, con el objetivo de conseguir un arbolado más saludable, copas de mayor tamaño y mayor capacidad de sombra, factores clave para mitigar el efecto isla de calor en una ciudad como Sevilla.

Los trabajos se distribuyen en ocho zanjas, cuatro destinadas a la creación de nuevos alcorques y otras cuatro a parterres florales. Los parterres quedarán delimitados por bordillo y contarán con tierra vegetal visible en superficie, mientras que en las áreas de alcorques la capa exterior será de albero.

Bajo esa capa se instala un sistema de geoceldas, rellenadas con tierra vegetal, que evita la compactación del suelo y garantiza un volumen suficiente para el desarrollo de las raíces.

Además, se incorpora un sistema de riego por goteo automático para asegurar una humedad estable en distintas fases del año. Este enfoque se apoya en un pavimento suspendido, conocido como Silva Cell, que permite compatibilizar superficies duras del espacio público con un subsuelo preparado para el crecimiento óptimo del arbolado.

"Este sistema, utilizado desde hace años en países como Reino Unido, Canadá o Estados Unidos, nos ofrece una forma diferente de intervenir en la ciudad, priorizando el árbol y su salud por encima de una visión puramente constructiva de las obras", explicó Evelia Rincón, delegada de Arbolado, Parques y Jardines.

Rincón añadió que “un árbol que crece en buenas condiciones desarrolla copas más amplias, genera más sombra y contribuye a mejorar el confort térmico del entorno, además de ofrecer un crecimiento más seguro y duradero”.

La cuarta fase se inscribe en el plan integral de cuatro etapas para la renovación del Prado de San Sebastián, una intervención global que supera los 1,8 millones de euros y que tiene como objetivo devolver este espacio histórico a la ciudad con un carácter más verde, sostenible y preparado para el futuro.

El sistema de geoceldas ya se ha aplicado con éxito en otros puntos de la ciudad. En la Plaza de la Fuensanta se ha completado la plantación de 25 nuevos árboles sobre celdas estructurales capaces de soportar hasta 25 toneladas de peso, lo que permite compatibilizar el desarrollo del arbolado con el tránsito y el uso urbano del entorno.

Asimismo, en la calle La Orden se han plantado seis nuevos ejemplares, lo que garantiza un mayor volumen de suelo no compactado para las raíces y favorece un crecimiento más saludable, seguro y duradero del arbolado.

Más allá de estos ejemplos, estas soluciones técnicas responden a una tendencia de urbanismo sostenible que ha ido ganando terreno en Europa y América del Norte durante la última década.

Los responsables municipales destacan que, a pesar de tratarse de intervenciones complejas, los beneficios para la biodiversidad urbana y la calidad de vida de los vecinos justifican la inversión y el esfuerzo de coordinación entre distintos servicios municipales.

En Sevilla, la adopción de sistemas como Silva Cell se presenta como una apuesta decidida por reforzar el componente verde de la ciudad, sin renunciar a la funcionalidad de las calles y plazas, y con la mirada puesta en un futuro urbano más resiliente ante las temperaturas extremas y el incremento de la demanda de sombra y frondosidad.