Sevilla acoge la 46.ª Feria Internacional del Títere del 3 al 23 de mayo de 2026, con 18 compañías de España, Italia, Argentina y Brasil, 19 espectáculos y 44 representaciones, además de nuevas sedes y homenajes a figuras clave del mundo del títere.

Sevilla se prepara para vivir una de sus citas culturales más esperadas: la 46.ª Feria Internacional del Títere. El Ayuntamiento, a través del Área de Turismo y Cultura, ha confirmado que la cita se celebrará del 3 al 23 de mayo de 2026 y reunirá una oferta pensada para público familiar, escolar y para el público en general.

En esta edición, la feria contará con la participación de 18 compañías llegadas desde España, Italia, Argentina y Brasil, y se proyectarán 19 espectáculos con un total de 44 representaciones.

Todo ello consolida a la ciudad como una gran capital del teatro de títeres en España y ofrece una muestra diversa tanto en técnicas como en formatos y procedencias.

La programación se desplegará en varios espacios emblemáticos de Sevilla, entre los que destacan el Teatro Alameda y la Alameda de Hércules, así como La Fundición y Sala Cero, junto a centros cívicos y otros espacios culturales de distintos distritos.

Una de las novedades de este año es la incorporación de la Real Fábrica de Artillería como nuevo escenario de actividades, lo que amplía la dimensión patrimonial y ciudadana de la feria y refuerza su carácter de cita transversal para barrios y distritos.

Entre los hitos de la edición destaca el homenaje a Búho Teatro, compañía sevillana que celebra 40 años de trayectoria y recibirá el Premio El Farolito; además, la compañía protagonizará una exposición en el Teatro Alameda.

También se rendirá tributo a Guadalupe Tempestini, una figura clave en la historia del títere en Sevilla y estrechamente vinculada al Teatro Alameda.

La delegada de Turismo y Cultura, Angie Moreno, subrayó que la Feria Internacional del Títere es ya un referente sólido dentro del calendario cultural, no solo en Sevilla y Andalucía sino en el conjunto del país, y que evidencia el compromiso del Ayuntamiento con las artes escénicas y con una programación pública de calidad para la infancia y la juventud.

En esta edición, la mirada se afianza en compañías con reconocimientos que atestiguan su calidad artística y técnica, especialmente en el ámbito infantil y juvenil.

Entre los ejemplos citados por el propio director de la Feria, Juan Luis Clavijo, destacan la propuesta Cuento de Navidad: encapsulando a Dickens, de La Socièté de la Mouffette / Coma 14, ganadora del Premio Max 2025 al mejor espectáculo para público infantil y familiar; La Tormenta, de Zero en Conducta, Premio FETÉN 2025 al mejor espectáculo de títeres; y Soy salvaje, de La Maquiné, Premio Lorca 2026 al espectáculo para la infancia y la familia.

Estas distinciones subrayan el nivel de la programación y ayudan a situar la feria como una plataforma de muestra y crecimiento para las nuevas generaciones.

La Feria no se limita a los estrenos y las obras para sala. Mantiene una línea de actividades paralelas que ya son clásicas en su formato: pasacalles por las calles, talleres para público infantil y para profesionales, exposiciones y acciones formativas que facilitan la mediación cultural y la participación ciudadana.

Todo ello converge en una propuesta que combina la creación escénica con la mediación cultural y la inclusión de la comunidad, reforzando la idea de que la cultura puede llegar a los barrios y a colectivos diversos sin perder calidad ni rigor.

Las estimaciones señalan una asistencia próxima a las 20.000 personas, cifra que deja claro el impacto de la feria como evento de referencia en Andalucía. Más allá de la atracción turística, la feria funciona como una plataforma de impulso para la creación artística local e internacional y como un motor para la formación de nuevos públicos, especialmente niños y jóvenes, que encuentran en el teatro de títeres una puerta de entrada a la cultura, la creatividad y el pensamiento crítico.

En este sentido, la edición de 2026 continúa la tradición de Sevilla de convertir el títere en una experiencia compartida, participativa y cercana, que se disfruta en familia pero que también invita a estudiantes, docentes y profesionales a participar de un ecosistema cultural en convivencia con el patrimonio histórico de la ciudad.