El alcalde José Luis Sanz y el equipo ARUS muestran, desde Sevilla, cómo la ciudad se convierte en motor tecnológico: ART-24D es un coche autónomo diseñado íntegramente en Andalucía y la primera propulsión de hidrógeno en Formula Student.

En Sevilla, el alcalde José Luis Sanz asistió al acto "Talento, tecnología e industria para el futuro", donde el equipo ARUS, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla, presentó el ART-24D: un coche autónomo diseñado íntegramente en Andalucía y la primera propulsión de hidrógeno en la categoría Formula Student.

Este lanzamiento no solo es una exhibición de ingeniería, sino una señal de que la ciudad quiere convertir la innovación en una oportunidad real para la gente joven que estudia carreras técnicas.

Sanz dejó claro que el apoyo municipal ya no se queda en palabras y se materializa en presupuesto. En concreto, recordó que el Ayuntamiento destinó 20.000 euros en el presupuesto de 2026 para este proyecto de ARUS, una cifra pequeña en comparación con grandes mega proyectos, pero muy significativa para la empleabilidad y para la capacidad disruptiva de los jóvenes sevillanos.

Es la prueba de que el ayuntamiento quiere que este talento tenga su pista de despegue en Sevilla, no en otro lugar.

Este equipo compite contra unas 800 universidades de todo el mundo en circuitos que emulan las pruebas de Fórmula 1. La idea es que, gracias a este tipo de iniciativas, el talento que sale de las aulas tenga una plataforma real para demostrar su valía y, sobre todo, para crear oportunidades laborales en la ciudad.

No se trata sólo de una carrera técnica: es una forma de convertir el conocimiento en empleo y de situar a Sevilla en la vanguardia de la investigación aplicada.

El alcalde, además, aportó datos que consolidan a la capital hispalense como motor tecnológico del sur de Europa. "Sevilla no espera al futuro; lo fabrica en sus aulas y en sus parques tecnológicos". Entre los datos que citó están las cifras del Sevilla TechPark: a través de su parque tecnológico, la ciudad representa el 17,45 % de la facturación total de todos los parques de España y concentra más del 23 % de la inversión nacional en I+D.

Estas cifras, explicó, no son casualidad sino el resultado de un ecosistema en el que conviven cinco de las mejores universidades del sur de Europa y una Escuela Técnica Superior de Ingeniería que es un referente en la enseñanza y la investigación.

El equipo ARUS, formado por más de 100 estudiantes multidisciplinares, ha dejado claro que la solvencia técnica del ART-24D es real. Ver este coche rodar de forma autónoma y comprobar la tecnología de hidrógeno desarrollada por estudiantes sevillanos es, para el alcalde, el mejor titular que se puede dar hoy: Sevilla es la capital del talento.

Esta visión, que une ciencia, educación y administración cercana, busca convertir cada avance tecnológico en una oportunidad para la gente que estudia en la ciudad y para los sectores productivos que rodean el ecosistema urbano.

En el marco más amplio de la Fórmula Student, una competición internacional que desafía a equipos universitarios a diseñar, construir y competir con coches de carreras a escala real, iniciativas como ART-24D muestran el impacto práctico de la ingeniería en la vida diaria.

No es solo un prototipo: es una declaración de intenciones sobre cómo Sevilla quiere articular su crecimiento futuro con talento local, investigación aplicada y colaboración entre universidades, parques tecnológicos y el sector público.

Así, el proyecto ARUS no solo aspira a ganar carreras académicas, sino a cimentar un modelo de ciudad que empuja a sus jóvenes a quedarse, invertir y crear empleo de alto valor añadido.