El Ayuntamiento de Sevilla licita la tercera fase del refuerzo del servicio de desratización y control de plagas, con 500.000 euros al año y un año de duración, prorrogable. Incluye tres equipos, intervención en colegios, parques y espacios municipales, y medidas para reducir incidencias.

En Sevilla, el Ayuntamiento, a través de la delegación de Espacio Público, ha puesto en marcha la licitación de una nueva fase para reforzar el servicio de desratización y control de plagas.

El presupuesto asciende a 500.000 euros y la duración prevista es de 12 meses, con posibilidad de prórroga por un año adicional. Este paso representa un salto claro respecto a lo gastado en ejercicios anteriores y busca consolidar estrategias de prevención, vigilancia y actuación ante organismos nocivos en espacios de titularidad municipal.

Este refuerzo se articula en tres fases que se han ido desplegando desde 2025. En la primera, dotada con 95.000 euros, se acometió un choque inmediato contra roedores en zonas sensibles y se reforzó la atención a avisos de la ciudadanía para abordar la presencia de roedores en puntos críticos de la ciudad.

La segunda fase elevó la inversión a 200.000 euros durante cinco meses, con batidas sistemáticas en áreas amplias y intervenciones programadas en alcantarillado, espacios públicos y equipamientos municipales, manteniendo la respuesta a incidencias que se van comunicando.

Con la tercera fase, ahora en licitación, el objetivo es dar continuidad al refuerzo mediante un contrato de mayor duración y alcance, que permita cubrir más zonas y de manera más sostenida.

Qué cubre este contrato: el servicio abarcará intervenciones en vías públicas, jardines, parques, alcantarillado, solares y aceras, así como en colegios, pabellones deportivos, mercados de abastos y dependencias municipales.

Se contemplan actuaciones preventivas y respuestas a demanda, en función de avisos ciudadanos o municipales. El refuerzo se articulará con tres equipos de seis profesionales cada uno, acompañados de tres vehículos autorizados para transportar biocidas, un almacén regulado en el área metropolitana y todas las herramientas y equipos de protección necesarios.

Las labores se realizarán con métodos eficaces y respetuosos con el medio ambiente, usando productos seguros y sistemas que permiten intervenir de forma rápida y localizada en los focos detectados.

Además, se establecerá un seguimiento técnico continuo para evaluar la efectividad de cada intervención y reforzar las zonas con mayor actividad.

En cuanto a la respuesta ante incidencias, las urgentes deberán atenderse en menos de 24 horas, y las ordinarias en menos de 72 horas. En la red de alcantarillado se usarán biocidas adaptados a condiciones de humedad para mantener la eficacia en estos entornos. En entornos escolares y zonas con presencia de menores, se exige que los productos autorizados no actúen como disruptores hormonales, reforzando la protección de estos espacios sensibles.

La evolución reciente de las incidencias registradas coincide con el refuerzo puesto en marcha en las fases anteriores: en el primer trimestre de 2026, las incidencias de desratización se han reducido en más de un 38% respecto al mismo periodo de 2025.

El delegado de Espacio Público, José Lugo, ha señalado que este nuevo contrato permite dar continuidad al refuerzo activado en los últimos meses y mantener la capacidad de respuesta ante las incidencias que se registran en la ciudad.

Asimismo, ha indicado que esta tercera fase completa y prolonga el dispositivo puesto en marcha, en coordinación con la labor ordinaria que desarrollan los servicios municipales competentes en materia de control de plagas.

Este planteamiento, que ha ido incorporando la participación vecinal y la colaboración técnica, refleja una estrategia a medio plazo para reducir riesgos sanitarios y mejorar la convivencia en espacios públicos, sin perder de vista la necesidad de seguir evaluando resultados y ajustando enfoques ante nuevas incidencias.