El Ayuntamiento de Sevilla y Endesa anuncian la instalación de 23 centros de transformación para mejorar la calidad del suministro, con una inversión de 4,6 millones de euros y la cesión de espacio público por parte municipal.
En Sevilla, el Ayuntamiento, a través de la Gerencia de Urbanismo, y Endesa, mediante su filial de redes e-distribución, han sellado un acuerdo para instalar 23 nuevos centros de transformación repartidos por distintos puntos de la ciudad.
El objetivo es claro: mejorar la calidad del suministro eléctrico en todos los barrios y reforzar la red ante la creciente demanda. Endesa se compromete a una inversión de 4,6 millones de euros, mientras que el Ayuntamiento cede los espacios públicos necesarios para situar la infraestructura.
Este movimiento se enmarca en el impulso del gobierno de José Luis Sanz para modernizar las infraestructuras urbanas y, con ello, la vida diaria de los vecinos.
Desde que Sanz asumió la gestión, Sevilla ha venido impulsando la instalación de 35 centros de transformación: 12 puestos puestos en marcha en 2025, cuyos trabajos se iniciaron ese mismo año tras el acuerdo firmado entonces, y los 23 que ahora se activarán y cuyas obras arrancarán la próxima semana.
En resumen, se está haciendo una apuesta sostenida por ampliar la potencia disponible y la continuidad del suministro en distintas zonas de la ciudad.
En este nuevo paquete, 10 de los centros se ubicarán en áreas con mayor incidencia de fraude eléctrico: 3 en Palmete, 3 en Torreblanca, 2 en Padre Pío y 2 en el Polígono Sur.
Los otros 13 refuerzos se destinarán a polígonos industriales —Carretera Amarilla (4) y Store (2)— y a puntos como San Laureano, Nervión, El Juncal, Santa Teresa y el centro histórico.
Cada centro de transformación tiene un peso aproximado de 25 toneladas y requiere una grúa especializada para su colocación. Una vez situado, un equipo de técnicos procede al tendido del cableado subterráneo que conecta la instalación con la red eléctrica y con las viviendas.
En total se desplegarán más de 12,6 km de cableado de media tensión y 67,2 km de baja tensión, con una potencia conjunta de 26 640 kVAs, suficiente para abastecer a 13 200 nuevos clientes o a 9 hospitales de gran envergadura como el Macarena.
Aunque todo avance tiene su parte de reto, uno de los impulsos clave de estas transformaciones es combatir el fraude eléctrico, especialmente asociado a plantaciones de marihuana.
Este fenómeno degrada la red y provoca fallos de suministro porque consume una cantidad de energía equivalente a la de unas 80 viviendas durante las 24 horas del día, los 365 días del año.
En las zonas con mayor sobrecarga por fraude, se instalarán 12 600 kVAs adicionales de potencia para aliviar la presión de la red.
Desde 2022, Endesa ha puesto en marcha en entornos con fraude elevado cerca de medio centenar de nuevos centros de transformación, quintuplicando la potencia disponible en áreas donde la incidencia de fraude puede llegar a alcanzar el 90% de la energía distribuida.
La empresa mantiene una estrecha colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: solo en los primeros cinco meses de 2026 se ha abierto en la capital un expediente de fraude vinculado a plantaciones de marihuana a razón de uno por semana.
Este acuerdo público-privado, por tanto, no solo busca modernizar la red y evitar cortes, sino también garantizar una calidad de vida mayor para los sevillanos.
Con estas iniciativas se pretende que barrios enteros y zonas industriales cuenten con una red más estable, más eficiente y menos sensible a abusos que deterioran el servicio universal que debe llegar a todos los rincones de la ciudad.