La Junta de Gobierno de Sevilla aprueba una nueva ayuda para fomentar la maternidad: hasta 600 euros por cada menor nacido o adoptado entre 2025 y 2026, con un presupuesto de 1,7 millones de euros y un plazo de 30 días para presentar solicitudes.
La Junta de Gobierno de Sevilla, bajo la presidencia de José Luis Sanz, ha aprobado hoy una medida nueva destinada a apoyar a las familias en los primeros pasos de sus hijos.
Se trata de una ayuda diseñada para fomentar la maternidad y, en esta primera edición, se dirige a las familias con hijos nacidos o adoptados entre el 1 de enero de 2025 y el 22 de mayo de 2026.
Esta iniciativa llega como parte de un paquete de actuaciones municipales orientadas a acompañar a las familias sevillanas en momentos clave de su desarrollo.
La cuantía de la ayuda es de hasta 600 euros por cada menor, y la Administración ha fijado un total de 1,7 millones de euros para este programa. Lo relevante es que, si llegan más solicitudes de las previstas, el importe se ajustará de forma proporcional para que todas las peticiones que cumplan los requisitos reciban una parte de la ayuda y nadie se quede fuera por falta de presupuesto.
En la práctica, se pretende que nadie se quedes sin su parte simplemente por haber presentado la solicitud dentro del plazo.
El periodo para presentar las solicitudes es de 30 días naturales desde el día siguiente a la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia.
Importante: no se aplica el criterio de “primer puesto, primer servido”; todas las solicitudes dentro del plazo tendrán la misma prioridad, siempre que cumplan los requisitos.
En cuanto a la forma de solicitarlo, el Ayuntamiento ha hecho hincapié en dos vías. La opción online es la preferente y puede hacerse en www.sevilla.es/chequebebe. Si se prefiere acudir en persona, se puede gestionar en las oficinas de los distritos municipales, previa cita, solicitada en www.sevilla.es/citaprevia.
Los requisitos para poder optar a la ayuda están detallados y son estrictos para evitar posibles abusos. El solicitante debe ser uno de los progenitores o adoptantes y debe estar empadronado en Sevilla capital desde antes del 1 de enero de 2021, además de convivir en el mismo domicilio que el menor.
También es necesario ser español o extranjero con residencia legal en España de forma ininterrumpida desde el 1 de enero de 2021. En cuanto al periodo cubierto; el nacimiento o la adopción del menor debe haber ocurrido entre el 1 de enero de 2025 y el 22 de mayo de 2026, y en el caso de adopciones, el menor no puede tener más de 4 años.
Otros requisitos administrativos incluyen estar al corriente de pagos con la Agencia Tributaria, la Seguridad Social y el Ayuntamiento de Sevilla, y presentar un certificado de titularidad de la cuenta corriente donde se realizaría el ingreso de la ayuda.
Todo ello busca garantizar que la ayuda llegue a las familias que ya cumplen con sus obligaciones y pueden gestionar el ingreso con normalidad.
Con esta prestación, que se concede por primera vez en la ciudad, el gobierno municipal quiere dejar claro su apoyo a las familias sevillanas desde los primeros momentos de vida de sus hijos.
Se enmarca dentro de un conjunto de medidas familiares que ya están en marcha o en desarrollo, como el servicio de canguros a domicilio, el programa Sevilla Concilia, el programa socioeducativo de verano o Equípate, que ha permitido entregar miles de mochilas escolares a menores en situación de vulnerabilidad.
En resumen, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para hacer la vida diaria de las familias más manejable y, a la vez, fomentar la conciliación entre la vida familiar y laboral en la ciudad.
A futuro, desde el Ayuntamiento señalan que este tipo de ayudas se irán evaluando para adaptar decisiones presupuestarias y ampliar o reforzar las medidas en función de la demanda y de la evolución de las necesidades de las familias sevillanas.
El objetivo último es claro: acompañar a las familias en los primeros años del crecimiento de sus hijos, con una prestación directa que tenga un impacto real en la economía doméstica y en la calidad de vida de los menores.