El Ayuntamiento de Sevilla inaugura unos locales cedidos de forma gratuita a la Hermandad del Rocío de la Macarena para uso social y educativo, en un esfuerzo de revitalización del entorno del Parque de los Perdigones, con una cesión de 30 años y sin coste para las arcas municipales.
En Sevilla, el alcalde José Luis Sanz y el arzobispo Monseñor José Ángel Saiz Meneses han participado en la inauguración de unos locales municipales que estaban cerrados y que pasan a manos de la Hermandad del Rocío de la Macarena para uso social.
Los espacios, situados en el entorno del Parque de los Perdigones, se transforman en un centro de actividad social, formativa y solidaria para el distrito Macarena, con vocación de convertirse en un punto de encuentro y apoyo para las familias del barrio.
Este conjunto de dependencias estaba pendiente de una nueva vida pública y ahora afronta una primera etapa de implementación que busca responder a necesidades básicas y a aspiraciones de crecimiento personal y comunitario.
Durante su intervención, el alcalde subrayó que este día es significativo para la ciudad y, de manera especial, para el entorno del Parque de los Perdigones, donde se demuestra que los espacios públicos adquieren su verdadero sentido cuando se ponen al servicio de las personas, la solidaridad y el bien común.
Subrayó también que la reinauguración de los quioscos y locales abandonados representa una recuperación de la memoria vecinal y una apuesta por la convivencia y la cohesión social.
En su mensaje, resaltó que la cesión administrativa es un paso esencial para impulsar proyectos de alto impacto social y que la ciudad mantiene su compromiso con Sevilla como unidad vertebradora, donde las hermandades pueden jugar un papel clave como agentes de desarrollo local.
La cesión administrativa para este proyecto se hará de forma gratuita por un periodo de 30 años, lo que equivale a un coste cero para las arcas municipales.
La administración municipal asume íntegramente la puesta en marcha y el funcionamiento inicial de estas instalaciones, con el objetivo de demostrar una gestión seria, responsable y transparente.
Esta línea de actuación se enmarca en una visión más amplia de Sevilla como ciudad que escucha y acompaña a sus vecinos, y que valora el papel de las entidades sociales y religiosas como motores de inclusión y apoyo comunitario.
El Gobierno municipal ha insistido en que nadie debe quedar al margen cuando se trata de oportunidades y servicios básicos, y que las inversiones públicas deben traducirse en mejoras tangibles para las personas que habitan los barrios.
El nuevo equipamiento albergará un almacén solidario para la distribución de ayuda y recursos, un centro de acompañamiento psicológico a familias, aulas de formación en idiomas, espacios de refuerzo escolar, programas de convivencia vecinal e integración social.
Este conjunto de servicios buscará convertir el inmueble en algo más que una infraestructura municipal: será un lugar donde se atienden necesidades básicas, pero también donde se genera esperanza, oportunidades y futuro para niños, jóvenes y mayores del entorno.
El alcalde insistió en que estas instalaciones no se limitan a una función administrativa, sino que se integran en un proyecto de ciudad orientado a crear oportunidades reales y duraderas para todas las personas.
La Hermandad del Rocío de la Macarena ha manifestado su voluntad de trabajar en cooperación con técnicos municipales y con la propia comunidad, para que estas dependencias se conviertan en un instrumento de desarrollo social y educativo.
En palabras del propio ayuntamiento, este tipo de acuerdos refuerza la idea de que las asociaciones religiosas pueden aportar una dimensión de apoyo cotidiano y estructura solidaria que complementa a los servicios públicos.
El proceso de puesta en marcha contempla, además, el seguimiento y la evaluación del impacto social y de la integración de vecinos, con la participación activa de los residentes para adaptar las actividades a las necesidades reales del barrio.
Históricamente, la Hermandad del Rocío de la Macarena ocupa un papel relevante en la vida social de Sevilla, ya no solo por su labor religiosa sino por su intensa labor social y su capacidad para movilizar recursos en beneficio de la comunidad.
El entorno del Parque de los Perdigones, que ha formado parte de los esfuerzos de renovación urbana en la Macarena, se ha convertido en un símbolo de la voluntad de la ciudad por recuperar espacios deteriorados y convertir la arquitectura pública en un lugar de encuentro, aprendizaje y apoyo mutuo.
Con esta iniciativa, Sevilla apuesta por convertir lo que antes era un recinto de baja actividad en un polo de servicios y oportunidades para vecinos y familias, manteniendo la idea de que una ciudad que comparte sus recursos entre la administración, la sociedad civil y las entidades religiosas puede generar un efecto positivo mucho más amplio a largo plazo.
Finalmente, el alcalde agradeció a la Hermandad del Rocío de la Macarena, a los técnicos municipales y, especialmente, a los vecinos del barrio, por su colaboración y por ser los protagonistas de esta nueva etapa que hoy comienza.