La Gerencia de Urbanismo licita una reurbanización integral de la Plaza del Pelícano y la calle Juzgado para crear un espacio más accesible y agradable, con adoquines tradicionales, más vegetación y soterramiento de cables. El proyecto contempla un presupuesto de 843.073,67 euros y una duración de ocho meses, dentro de un plan más amplio para el Casco Antiguo.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Gerencia de Urbanismo, ha puesto sobre la mesa la licitación de una reforma integral para la Plaza del Pelícano y la calle Juzgado.

El objetivo es convertir ese rincón del centro en una plataforma de uso mixto, donde el paseo peatonal tenga protagonismo sin ignorar la necesidad de paso para vehículos en puntos determinados.

El presupuesto confirmado asciende a 843.073,67 euros y la obra tiene una duración prevista de ocho meses. En la práctica, se busca un espacio más usable, más seguro para caminar y, al mismo tiempo, que se integre mejor con el patrimonio urbano de la zona.\nLa intervención contempla una pavimentación en dos planos de uso: adoquín de Gerena en la calzada, que aporta una imagen clásica y acorde con el conjunto histórico; acerados y zonas peatonales con granito gris y rosa Monforte; y una zona central de la plaza con adoquín cerámico rojo colocado “a palma”, para evocar el diseño de la cercana calle Enladrillada y garantizar continuidad estética entre los elementos del entorno.\nEl delegado de Urbanismo, Juan de la Rosa, ha dejado claro que esta reurbanización forma parte de un plan más amplio para el centro histórico, con la intención de crear espacios más accesibles, sostenibles y coherentes con el paisaje urbano existente.

Según él, el reto es conservar la identidad del Casco Antiguo al tiempo que se mejora la movilidad y la experiencia de vecinos y visitantes. En este sentido, la calle Juzgado padece hoy aceras muy estrechas y tramos donde apenas cabe un peatón; la Plaza del Pelícano, por su parte, presenta bordillos y plazas de aparcamiento que dificultan la circulación y el disfrute del entorno.\nLa acción se enmarca dentro de un paquete de mejoras en zonas emblemáticas del Casco Antiguo, ya que el Gobierno de José Luis Sanz ha acometido trabajos en calles como Zaragoza, Méndez Núñez, Cuesta del Rosario, Santa Ángela, Dueñas y Teodosio.

El objetivo común es hacer la ciudad más amable y conectada, con un diseño que equilibre tráfico y paseo y que potencie la experiencia de su patrimonio.\nEn términos medioambientales, el proyecto prevé la plantación de nuevos ejemplares de Grevillea Robusta en el centro de la plaza, que se sumarán a las dos hileras de naranjos existentes en el perímetro.

Estas especies aportarán sombra y, gracias al tamaño de sus copas, ayudarán a disminuir la temperatura ambiental en verano. Toda la vegetación irá conectada a una red soterrada de riego y baldeo, para garantizar un mantenimiento eficiente y minimizar el impacto visual.\nEn cuanto a iluminación, se sustituirán las antiguas luminarias de vapor de sodio por faroles Fernandinos con tecnología LED de bajo consumo, instalados sobre brazos de fachada y columnas de fundición en color negro forja.

El soterramiento del cableado aéreo permitirá eliminar el desorden eléctrico en las fachadas y, junto a la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento gestionadas por Emasesa, creará una infraestructura más fiable y estética.

Estas mejoras psicológicamente trasladan a la ciudad hacia una iluminación más homogénea y eficiente, capaz de reducir consumos energéticos y mejorar la seguridad en horas nocturnas.\nEn definitiva, la intervención busca un equilibrio entre conservación del patrimonio, comodidad para el día a día y modernización tecnológica. Se enmarca dentro de un plan de renovación del centro histórico que aspira a convertir calles y plazas en espacios agradables para pasear, sentarse y disfrutar del paisaje urbano.

Si todo sale como está previsto, la Plaza del Pelícano y la calle Juzgado podrían convertirse en un referente para futuras intervenciones en el Casco Antiguo, demostrando que la historia puede convivir con la vida diaria de forma sostenible y dinámica.