El Ayuntamiento de Sevilla finaliza la renovación del Parque de la Rosaleda, con una inversión superior a 314.000 euros que ha dejado una zona infantil de más de 700 m2, sombras, arbolado y un sistema de riego más eficiente.

En Sevilla, el Ayuntamiento ha concluido la renovación del Parque de la Rosaleda, ubicado en el distrito San Pablo-Santa Justa. La intervención, con una inversión total que supera los 314.000 euros, persigue transformar este espacio de uso vecinal en un lugar más seguro, más verde y más cómodo para las familias. Entre las mejoras destaca una gran zona infantil de más de 700 metros cuadrados, concebida como un espacio temático inspirado en la exploración del universo y adaptado a diferentes edades y capacidades.

El parque incorpora una torre 'Cohete' con tobogán tubular; un conjunto 'Base Espacial' con túneles y paneles interactivos; un 'Transbordador' con rocódromo y superficies deslizantes; y una estructura de trepa tipo cúpula 'Sirius'.

Además, se han instalado columpios con cesta nido y asiento inclusivo, juegos de muelle y módulos accesibles como el elemento 'Metrópolis', diseñado para menores con discapacidad motriz, sensorial o intelectual.

Todos los elementos se han ejecutado con materiales de alta resistencia y larga durabilidad para garantizar la seguridad ante el uso intensivo. La intervención vinculada al área infantil ha contado con una inversión total de 258.000 euros, que incluye el nuevo parque infantil inclusivo, la renovación del pavimento de seguridad y la instalación de toldos de sombra.

En paralelo, se ha renovado por completo el pavimento de seguridad del área infantil dentro del programa municipal de reposición de suelos en parques infantiles de la ciudad, con el objetivo de mejorar la amortiguación de las superficies, reforzar la seguridad frente a caídas y aumentar la durabilidad de las instalaciones.

El parque cuenta además con nuevas velas de sombra, instaladas para facilitar el uso de este espacio también en los meses de más calor. Estas estructuras están fabricadas con materiales resistentes a la radiación ultravioleta y se apoyan en soportes de acero galvanizado, conforme a los estándares de calidad y seguridad.

La renovación del Parque de la Rosaleda se completa con la plantación de 46 nuevos árboles durante la campaña 2024-2025, reforzando la masa verde y la diversidad del espacio.

En concreto, se han incorporado 9 ejemplares de Celtis australis, 22 de Hibiscus tiliaceus y 15 de Lagerstroemia indica, especies adaptadas al clima de Sevilla y seleccionadas por su capacidad para generar sombra y mejorar el confort ambiental.

Nueva infraestructura para mejorar la eficiencia del riego. Del mismo modo, la actuación ha incluido la instalación de una nueva infraestructura para mejorar la eficiencia del riego del parque, con un depósito de agua enterrado de 30.000 litros, un grupo de bombeo y un sistema avanzado de automatización y telegestión. Esta intervención, con una inversión superior a los 56.000 euros, permitirá mejorar la capacidad de almacenamiento, regulación y control del riego, optimizando el consumo de agua y facilitando una gestión más eficiente de las zonas verdes.

La intervención se enmarca dentro de una estrategia más amplia de la ciudad para dotar de más parques y zonas verdes a Sevilla, con énfasis en la accesibilidad, la seguridad y la sostenibilidad.

Están previstas acciones similares en otros barrios que buscan no solo embellecer el paisaje urbano, sino también fomentar la convivencia vecinal y el uso de espacios al aire libre.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha visitado hoy el parque una vez concluidos los trabajos para comprobar el resultado de esta intervención, y ha señalado que, con esta actuación, se pone a disposición de los vecinos un parque renovado, con mejores condiciones de seguridad, más sombra, nuevos árboles y una zona infantil adaptada para un uso más cómodo y accesible por parte de las familias.

Las lluvias de los últimos meses habían retrasado algunos trabajos, y la aparición bajo el terreno de una antigua lámina de hormigón complicó el drenaje natural, obligando a achiques de agua y a ajustar el ritmo de colocación de los nuevos pavimentos de seguridad.

En conjunto, la renovación de la Rosaleda deja un ejemplo claro de la apuesta de la ciudad por reforzar sus espacios públicos: más seguridad, más sombra, más vida vecinal y una gestión más eficiente del agua y de la energía que sustentan estos entornos.

La visita del alcalde y la participación de los vecinos durante el proceso han sido elementos clave para garantizar que el resultado responda a las necesidades reales de las familias y de las personas mayores, así como de los niños y niñas que usan cada día este espacio.}