El Ayuntamiento aprueba definitivamente el Plan de Acción contra el Ruido (PAR) para disminuir la contaminación acústica, mejorar la salud y la calidad de vida, e incluye la propuesta de convertir el área del norte en un nudo urbano más equilibrado bajo el nombre Sevilla Puerta Norte.
En Sevilla, el Ayuntamiento, a través de la Gerencia de Urbanismo, ha aprobado definitivamente el Plan de Acción contra el Ruido (PAR) para reducir la contaminación acústica y mejorar la calidad de vida de los sevillanos.
Este plan, implantado por primera vez en la ciudad, responde a las exigencias de la normativa europea y nacional y se basa en los datos del último Mapa Estratégico de Ruido de Sevilla (MERSE), que señala que el tráfico rodado es el principal foco de ruido en la ciudad.
Más de 518.000 sevillanos están expuestos a niveles de ruido superiores a 55 decibelios durante el día, mientras que alrededor de 351.000 sufren valores nocturnos por encima de 50 decibelios, afectando directamente al descanso. Además, cerca del 29% de la población no alcanza los objetivos de calidad acústica durante la noche.
Para intentar darle la vuelta a esta situación, el PAR se estructura en tres grandes ejes: promover una movilidad sostenible, adaptar las infraestructuras urbanas y reforzar la vigilancia y protección acústica.
En la práctica, las medidas apuntan a transformar la vida en la ciudad reduciendo el ruido en la calle y haciendo que los desplazamientos sean más tranquilos y ecológicos.
Entre las medidas destacadas figura la expansión del transporte público eléctrico con la llegada de la futura Línea 3 del Metro y la ampliación de la red del Tranvibús, que será 100% eléctrico y silencioso.
También se consolidarán las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en La Cartuja, Triana y el Casco Histórico y se fomentará la red ciclista para que moverse en bici sea más seguro y cómodo.
Además, se sustituirá el pavimento tradicional por asfalto fonoabsorbente en tramos críticos como la Ronda Urbana Norte y la Avenida de La Palmera, con el objetivo de reducir el ruido de rodadura.
Se ampliarán las zonas de tráfico calmado (Zonas 30 y 20) y se reforzará el control mediante radares y cinemómetros.
El PAR también presta especial atención a las llamadas “zonas tranquilas” o pulmones sonoros de la ciudad, que se preservarán como espacios de descanso gracias a barreras vegetales y restricciones al tráfico para mantener niveles por debajo de 50-55 dBA.
En total son diez espacios de especial protección, entre los que destacan el Parque del Alamillo, los Jardines de los Reales Alcázares y el Parque Infanta Elena.
Todo ello se alinea con el Zero Pollution Plan de la Unión Europea y las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estima que su ejecución permitirá reducir más de 12.700 molestias crónicas y prevenir casi 5.000 casos de alteraciones del sueño. Además, se proyecta evitar 155 casos anuales de enfermedades cardiovasculares derivadas del estrés acústico.
La inversión prevista para el PAR es de unos 10 millones de euros en los próximos cinco años, destinados a carriles bici, asfaltos especiales y sistemas de control ZBE, con un retorno social estimado superior a los 188 millones de euros gracias al ahorro en costes sanitarios y a la mejora del bienestar ciudadano.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento da un paso decisivo hacia un modelo urbano más saludable, sostenible y habitable. En resumen, el PAR no es solo una obligación legal, es la mayor inversión en salud pública preventiva de Sevilla para los próximos años.
Paralelamente, el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo ha aprobado informar al Pleno sobre la propuesta de modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el ámbito SUNS-DMN-01, conocido como “Nodo Logístico Norte”, que pasará a denominarse ‘Sevilla Puerta Norte’.
Esta iniciativa plantea incorporar uso residencial en este tramo de aproximadamente 201 hectáreas, manteniendo su carácter productivo y logístico, pero permitiendo un desarrollo más equilibrado mediante la compatibilidad de usos.
La propuesta no altera la clasificación del suelo, que sigue siendo urbanizable sectorizado, sino que actualiza sus condiciones para adaptarlas al contexto actual.
La razón detrás de este cambio es que el plan anterior vinculaba el desarrollo de esta zona norte al traslado de Mercasevilla, operación que, según los responsables de la entidad, no se llevará a cabo.
Por ello, el Ayuntamiento propone aprovechar este suelo urbanizable, estratégicamente ubicado y bien conectado, para paliar el déficit de vivienda en el Distrito Norte.
Entre los puntos clave figura que “Sevilla Puerta Norte” mantenga una reserva mínima del 40% de su superficie para usos productivos, especialmente logísticos por su proximidad a la Estación de Mercancías de Majarabique.
El resto se abrirá al uso residencial, permitiendo un tejido urbano compacto con vivienda protegida para responder a la demanda habitacional; habrá espacios libres vinculados al nuevo Acceso Norte y al Cortijo Majarabique el Chico, formando parte del sistema verde metropolitano.
Además, este sector se beneficiará de infraestructuras ya existentes o previstas, como la SE-20, el Acceso Norte y la futura Línea 3 del Metro.
En el plano económico, el desarrollo de Sevilla Puerta Norte podría generar entre 1.000 y 1.500 empleos directos durante las fases de urbanización y construcción, y entre 400 y 600 empleos permanentes en su consolidación, repartidos entre comercios, servicios y mantenimiento.
La propuesta respeta la normativa autonómica y los instrumentos de planificación vigentes, que buscan fomentar la sostenibilidad, la cohesión territorial y la adaptación del planeamiento a nuevas realidades urbanas.
Con este movimiento, el Ayuntamiento continúa actualizando sus instrumentos urbanísticos para favorecer un desarrollo más flexible y acorde con las necesidades actuales de Sevilla.