La operación urbanística culmina con la inscripción de los terrenos a nombre de la Fundación Sevillana de la Caridad, permitiendo que cada familia de La Bachillera pueda avanzar hacia la titularidad de su vivienda y la regularización de calles y espacios.

En Sevilla, el Ayuntamiento ha dado un paso decisivo para resolver una reclamación histórica de los vecinos de La Bachillera. La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente ha logrado inscribir los terrenos de la barriada a nombre de la Fundación Sevillana de la Caridad, un avance que abre la puerta para que las familias de la zona obtengan por primera vez la titularidad de sus viviendas.

Con este movimiento se ha parcelado la finca original en 202 parcelas independientes, cantidad que coincide exactamente con el número de viviendas existentes en la barriada.

A partir de ahora, los terrenos quedan inscritos oficialmente a favor de la Fundación Sevillana de la Caridad, lo que constituye el paso previo imprescindible para que cada vecino pueda acudir al notario y hacer la inscripción de su parcela individual a su nombre.

Además, la reparcelación ha permitido inscribir a favor del Ayuntamiento los viarios y espacios públicos correspondientes, avanzando así en la ordenación y la regularización definitiva de todo el ámbito de La Bachillera.

De forma paralela, también se ha restituido la Fundación Sevillana de la Caridad, lo que facilita que el Consistorio continúe desarrollando sus fines sociales y sus labores de asistencia a personas en situación de vulnerabilidad, promoviendo su inclusión y bienestar en la ciudad.

El alcalde, José Luis Sanz, ha subrayado que «hablamos de un acto de justicia histórica con familias que llevaban generaciones viviendo en sus casas sin poder acreditar legalmente su propiedad.

Este Gobierno municipal ha trabajado para desbloquear una situación enquistada durante décadas». La trayectoria de La Bachillera se remonta a 1948, cuando la Fundación Sevillana de la Caridad cedió los terrenos para la construcción de viviendas.

A partir de aquel momento, la transmisión formal de la propiedad nunca llegó a completarse, lo que impidió durante décadas que los residentes registraran sus casas.

Desde el inicio del mandato vigente, el Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, ha impulsado todos los trámites técnicos, urbanísticos y registrales necesarios para resolver esta situación.

La inscripción de los terrenos a nombre de la Fundación supone ahora el paso definitivo para que pueda realizarse la transmisión individual de cada vivienda a sus propietarios.

«El compromiso de este Gobierno municipal es resolver problemas históricos de la ciudad y dar respuestas reales a los vecinos. Hoy La Bachillera avanza definitivamente hacia una solución que muchas familias llevaban esperando toda una vida», concluyó el alcalde de Sevilla.