El alcalde José Luis Sanz supervisa las obras de instalación de 23 centros de transformación que Endesa está colocando en Sevilla para mejorar el suministro eléctrico, especialmente en barrios afectados por el fraude masivo de plantaciones de marihuana.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, se ha calzado las botas de obra para visitar cómo avanzan los trabajos de instalación de uno de los 23 centros de transformación que Endesa está colocando por toda la ciudad.

El objetivo es claro: reforzar la red eléctrica y poner fin a los molestos cortes de luz que sufren muchos vecinos, sobre todo en aquellos barrios donde el consumo ilegal de electricidad para cultivar marihuana ha puesto las instalaciones al límite.

Acompañado por Rafael Sánchez Durán, director de Endesa en Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla, el regidor ha estado en la calle Honestidad, donde se está montando el primero de los tres transformadores previstos en esta zona.

Y es que aquí, como en otros puntos de Sevilla, las redes estaban tan saturadas por el fraude que apenas daban abasto. "Desde junio de 2025 hemos impulsado 35 nuevos centros de transformación, con una inversión de 6,6 millones de euros", ha explicado Sanz, dejando claro que su equipo no se anda con rodeos para mejorar la calidad de vida de los sevillanos.

Para hacerlo posible, el Ayuntamiento ha firmado dos convenios con Endesa, uno en 2025 y otro en 2026, cediendo terrenos para que la eléctrica pueda instalar los transformadores.

Gracias a ellos, en barrios como Cerro Amate, Torreblanca o Palmete se ha logrado duplicar e incluso triplicar la potencia eléctrica. De los 23 nuevos centros, 10 se colocarán justo en las zonas donde más se nota el fraude, principalmente el derivado de las plantaciones de marihuana.

Según la compañía, una sola plantación consume lo mismo que 80 viviendas funcionando a la vez, las 24 horas del día, todos los días del año. Eso acaba dañando las redes y perjudicando a todos los vecinos, que se quedan sin luz o con bajadas de tensión.

Concretamente, tres de estos transformadores se instalarán en Palmete, tres en Torreblanca, dos en Padre Pío, y dos en el Polígono Sur. Los otros siete irán repartidos por puntos como San Laureano, Nervión, El Juncal, Santa Teresa y el centro. Además, para dar servicio a los polígonos industriales, se colocarán cuatro en la Carretera Amarilla y dos en el Polígono Store. De hecho, Endesa ya ha colocado ocho de estos centros: uno en Polígono Sur, uno en Palmete, uno en Padre Pío, dos en Polígono Store y tres en Polígono Carretera Amarilla.

No es tarea sencilla. Cada transformador pesa 25 toneladas, así que se necesita una grúa especial para colocarlo en su sitio. Luego, los técnicos se ponen manos a la obra con el cableado subterráneo, que es el que conecta el centro con la red y con las viviendas. En total, se van a instalar más de 12,6 kilómetros de cable de media tensión y 67,2 kilómetros de baja tensión. La potencia conjunta será de 26.640 kilovoltios-amperios (kVAs), suficiente para abastecer a 13.200 nuevos clientes o, por ejemplo, a nueve hospitales como el Macarena.

Pero las mejoras no se quedan ahí. El alcalde ha recordado que en estos tres años también se han retirado unos 18 kilómetros de líneas aéreas de alta tensión y 30 torres eléctricas que llevaban años afeando el paisaje y, lo que es peor, dando problemas.

Todo esto forma parte de un plan integral para que Sevilla tenga una red eléctrica del siglo XXI, más fiable y con menos apagones. Porque al final, como dice Sanz, se trata de trabajar para que los sevillanos vivan mejor, sin sobresaltos y con la nevera encendida siempre que la necesiten.