El Ayuntamiento de Sevilla reconoce al Bar Ventura como 'Establecimiento Emblemático', destacando su historia, su familia y su vínculo con la Semana Santa y los toros.
En pleno corazón del barrio del Arenal, el Bar Ventura ha sido testigo de la historia de Sevilla durante más de ocho décadas. Y ahora, por fin, tiene la placa que lo acredita como uno de los ‘Establecimientos Emblemáticos’ de la ciudad. El alcalde José Luis Sanz ha sido el encargado de entregar este reconocimiento, que el Ayuntamiento ya le había concedido en 2024, y que pone en valor la trayectoria de un negocio que abrió sus puertas el 4 de diciembre de 1944.
Pero esto no es solo un bar de toda la vida. El Ventura es mucho más: es un museo vivo de la tauromaquia, un cuartel general de cofrades y un trozo de la memoria colectiva sevillana. Fundado por Ventura Pérez, un palentino que llegó a Sevilla y se enamoró de la ciudad, el local ha pasado de padres a hijos hasta llegar a la tercera generación: los hermanos Raquel, Cristina, Ventura y Patricia Pérez Armíger.
Ellos son los encargados de mantener viva la esencia de un sitio que conserva intactos su barra de molduras de bronce y apoyabrazos de caoba, sus azulejos históricos, los antiguos tiradores de cerveza y las fotografías que decoran las paredes.
“Entrar en el Ventura es entrar en un pedazo de la historia de Sevilla”, ha dicho el alcalde durante el acto. Y no le falta razón. El edificio donde se ubica es centenario y está protegido por el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico. Por eso, el reconocimiento no solo destaca la antigüedad del negocio, sino también el valor patrimonial y cultural que representa.
Pero si hay algo que hace especial al Ventura es su arraigo social. El bar es un punto de encuentro para las hermandades del Arenal durante todo el año. Aquí se respira Semana Santa los 365 días. Hermandades como la Carretería, el Baratillo, Jesús Despojado, Las Aguas o la Pura y Limpia lo consideran su segunda casa. “La Semana Santa no solo se vive, también se comparte y se transmite”, ha señalado Sanz. Y es que en sus paredes cuelgan carteles de toros y fotografías de una época en la que Ventura Pérez, hijo del fundador, ejercía de alguacilillo en la Real Maestranza.
Un vínculo con el mundo taurino que sigue muy presente.
El reconocimiento como ‘Establecimiento Emblemático’ no es un capricho. El Ayuntamiento de Sevilla creó esta distinción para proteger y poner en valor aquellos negocios con más de cuarenta años de actividad que mantienen viva la identidad de la ciudad.
Desde que se puso en marcha, ya son varios los establecimientos que han recibido la placa, pero el Ventura tiene un plus: es de esos sitios donde el tiempo parece haberse detenido.
“Detrás de este reconocimiento hay una familia que ha sabido custodiar un legado durante tres generaciones”, ha destacado el alcalde.
Para los sevillanos, el Ventura es mucho más que un bar. Es un lugar donde tomar una cerveza bien tirada, un café o una tapa mientras se habla de toros, de Semana Santa o de la vida misma. Y ahora, con la placa en la puerta, su historia queda oficialmente grabada en el acero. Porque Sevilla no sería lo mismo sin el Bar Ventura, y el Bar Ventura no sería lo mismo sin Sevilla. Un emblema que sigue vivo y que, como el buen vino, mejora con los años.