El alcalde de Sevilla visitó el Centro de Estimulación Precoz del Buen Fin para conocer el exoesqueleto pediátrico ATLAS 2030 y valorar el papel de las hermandades en la atención temprana y la innovación en rehabilitación infantil.
En Sevilla, el alcalde ha visitado el Centro de Estimulación Precoz del Buen Fin, una obra social de referencia en la ciudad que atiende actualmente a más de 400 menores.
Durante la visita, el regidor destacó el esfuerzo diario del equipo y subrayó que la atención temprana es una herramienta clave para favorecer el desarrollo y la calidad de vida de los niños con dificultades en sus primeros años.
También remarcó que estas intervenciones tempranas permiten detectar necesidades de forma más rápida y ofrecen acompañamiento a las familias en momentos delicados.
Entre las novedades, el alcalde pudo conocer el funcionamiento del exoesqueleto pediátrico ATLAS 2030, un dispositivo único en el mundo que se ajusta al cuerpo del menor e imita el movimiento natural del músculo, lo que facilita que niños y niñas caminen cuando, de otro modo, no podrían hacerlo.
Este avance, desarrollado por Marsi Bionics y creado por Elena García Armada, investigadora del CSIC y CEO de la empresa, ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales por su impacto en la rehabilitación de la marcha y por los beneficios físicos y emocionales que aporta a las familias.
La llegada de ATLAS 2030 a Sevilla se ha producido de la mano de la Hermandad del Buen Fin, y se incorpora a las terapias que ofrece el Centro de Estimulación Precoz Cristo del Buen Fin.
El alcalde afirmó que la incorporación de esta tecnología sitúa a la ciudad a la vanguardia de la innovación aplicada a la atención temprana y demuestra que la tecnología puede traducirse en resultados alentadores para los más pequeños.
Asimismo, destacó el papel del Centro de Estimulación Precoz y de las obras sociales de las hermandades, que no solo ofrecen una atención integral a más de 400 menores, sino que también acompañan y apoyan a las familias en situaciones especialmente difíciles.
Este centro es, según palabras del alcalde, un ejemplo claro del peso imprescindible de estas entidades en Sevilla y de la forma en que la colaboración entre instituciones públicas, privadas y las hermandades fortalece la red de apoyo a la infancia.
El Ayuntamiento reafirmó su compromiso de seguir apoyando la atención temprana y la innovación social, tal como impulsa la Hermandad del Buen Fin, porque invertir en estos recursos es invertir en el futuro de la ciudad y en una Sevilla más inclusiva y solidaria.
En un marco más amplio, la experiencia de Sevilla se inscribe en una tendencia regional que ha ido ampliando las intervenciones precoces y la incorporación de tecnologías de rehabilitación en centros especializados.
Aunque no siempre se publican de forma detallada los costes de estas tecnologías, su adopción simboliza una apuesta clara por mejorar la vida de las personas con discapacidad y por generar un entorno más equitativo para las familias.