El alcalde José Luis Sanz recibe a estudiantes del Colegio Ruiz Elías para agradecer un libro elaborado por el centro que recoge las mejoras realizadas en el Parque Estoril y repasa premios y propuestas que conectan educación, ciudadanía y espacios urbanos.

En Sevilla, el alcalde José Luis Sanz recibió en el Ayuntamiento a un grupo de escolares del Colegio Ruiz Elías, situado en el Cerro del Águila. Los niños entregaron al alcalde un libro hecho por el propio centro para agradecer las mejoras que se han hecho en el Parque Estoril, un espacio muy utilizado por el colegio para aprender fuera del aula, convivir y celebrar actividades.

La visita tuvo un claro tono de reconocimiento por la atención que el Ayuntamiento y el Distrito han prestado a las propuestas del centro para cuidar y mejorar este parque.

En el libro, los dibujos de los alumnos muestran su visión de un parque ideal; cada dibujo está hecho en cartulina y firmado por detrás con la huella de cada niño.

Además, el libro reúne fotografías de distintas actividades que el colegio celebra en el parque, como el Día de Andalucía, la Feria de Abril o Halloween.

En los últimos meses se han atendido varias propuestas del colegio: mejorar la limpieza de la zona, adaptar las papeleras para la altura de los niños, renovar el césped artificial de una de las zonas infantiles y cambiar o mejorar bancos que estaban deteriorados o sueltos.

El proyecto del Colegio Ruiz Elías, 'Cuidamos nuestro parque', ha sido reconocido con el Premio Internacional al Proyecto de Mayor Impacto en Desarrollo Sostenible y ha sido finalista en los Premios Aprendizaje-Servicio.

A través de la iniciativa, el alumnado ha trabajado valores como la sostenibilidad, el civismo, la participación ciudadana y el cuidado del entorno, partiendo de propuestas concretas para mejorar un espacio público de su barrio.

El alcalde ha agradecido el gesto y ha subrayado que el libro es un regalo muy especial porque demuestra que los niños observan su ciudad, proponen mejoras y ayudan a cuidar los espacios públicos de sus barrios.

También ha apuntado que escuchar a los más pequeños ayuda a construir una Sevilla más cercana, más amable y más comprometida con los vecinos. Este tipo de actos, dijo, refuerzan la cultura de la participación y muestran que la educación puede ir de la mano de la acción municipal.

Para situar al lector, conviene recordar que parques como Estoril forman parte de la red de zonas verdes de Sevilla que, a partir de la segunda mitad del siglo XX, se ampliaron para responder a una población en crecimiento y a la necesidad de espacios de aprendizaje al aire libre y de convivencia vecinal.

En los años recientes, la ciudad ha promovido proyectos de sostenibilidad y participación en las escuelas, con iniciativas que conectan el aula con el barrio, y con premios que reconocen ese puente entre educación, ciudadanía y territorio.

El Parque Estoril, situado en el Cerro del Águila, es un ejemplo de esa filosofía: un lugar para aprender, jugar y reunirse, cuidándolo entre todos.

Con estas acciones, la ciudad continúa su compromiso de escuchar, dialogar y actuar con la gente joven, fomentando que cada barrio tenga espacios dignos y que la voz de niñas y niños se incorpore a la planificación urbana.