El alcalde José Luis Sanz ha acompañado a los serenos en su primera noche en el barrio de El Cerezo. Con 70 agentes y 34 zonas, el servicio sigue creciendo. Más de 3.700 acompañamientos realizados en 2026.
El barrio de El Cerezo, en Sevilla, ya cuenta con la presencia de los serenos. El alcalde José Luis Sanz los acompañó en su primera noche de servicio, que cubre desde la avenida de Sánchez Pizjuán hasta la de San Lázaro. Con esta ampliación, más de 5.000 vecinos se suman a los que ya disfrutan de este servicio de vigilancia de proximidad, que empezó en diciembre de 2023 con solo 18 agentes y ahora tiene 70.
Estos agentes cívicos no son policías, sino una figura complementaria que se encarga de informar, mediar en conflictos, detectar incidencias en el mobiliario urbano y servir de enlace con los servicios de emergencia.
Trabajan todas las noches del año, de 23:00 a 7:00 horas, en 34 zonas de la ciudad. Antes de salir a la calle, reciben formación en protocolos de actuación, prevención de violencia de género y lucha contra la LGTBIfobia.
Los números del servicio son impresionantes: en el primer semestre de 2026, los serenos realizaron 3.704 acompañamientos, dieron 808 avisos a emergencias, gestionaron 77 objetos perdidos y visitaron más de 900 comercios para ofrecer su presencia. El alcalde destacó que "los sevillanos han hecho suyo este servicio".
Además, el programa tiene un componente social: más de 40 de los serenos contratados provienen de itinerarios de inserción laboral para desempleados, dentro del plan ERACIS+, financiado por la Junta de Andalucía y el Fondo Social Europeo.
"Detrás de cada uniforme hay una persona que ha vuelto al mercado laboral", señaló Sanz.
El servicio comenzó como piloto en diciembre de 2023 con 18 agentes y 2 coordinadores en 12 barrios del Casco Histórico. En octubre de 2025 se expandió a 50 agentes y 29 zonas, con una inversión de 2,6 millones de euros. En mayo de 2026 se añadieron Las Almenas, Pino Montano, Consolación y San Diego. Ahora El Cerezo consolida esta tendencia de crecimiento.
Esta figura tiene raíces históricas: los serenos tradicionales eran vigilantes nocturnos que en siglos pasados recorrían las calles con una linterna y un bastón, anunciando la hora y el estado del tiempo.
El moderno servicio sevillano recupera el nombre pero con un enfoque comunitario y preventivo.
El alcalde concluyó: "Cada barrio al que llegan los serenos es un barrio en el que este Ayuntamiento demuestra, a pie de calle, su compromiso con los vecinos.
El Cerezo tenía que estar en el mapa de los serenos, y hoy ya lo está".
Con esta ampliación, el servicio sigue demostrando su utilidad y cercanía, consolidándose como un referente en seguridad de proximidad en España.