La ciudad de Sevilla activa un refuerzo de la atención a personas sin hogar ante la borrasca Leonardo, aumentando plazas y recursos de acogida gestionados por UMIES.

En Sevilla, el Ayuntamiento ha reforzado su dispositivo municipal de atención a personas sin hogar ante la borrasca Leonardo. La Unidad Municipal de Intervención en Emergencias Sociales y Exclusión Social (UMIES) ha intensificado las rutas de calle para localizar a las personas más vulnerables, informarles de los recursos disponibles y facilitar su traslado a los recursos de acogida.

A quienes rechazan el acceso a estos recursos se les está entregando material de abrigo y protección —mantas, paraguas y sacos de dormir— para reducir riesgos asociados al frío, a la lluvia y a las condiciones adversas de la meteorología.

El delegado de Derechos Sociales, José Luis García, ha señalado que la prioridad en episodios meteorológicos como este es proteger la vida y la salud de las personas que duermen a la intemperie, por lo que se ha reforzado la presencia de la UMIES en las calles y se ha ampliado la capacidad de acogida de forma inmediata.

Ante la singularidad de esta borrasca, el Ayuntamiento —que mantiene activa desde noviembre la campaña de frío— ha incrementado en más de 40 las plazas adicionales gestionadas por la UMIES, superando así las 30 que se prevén habitualmente en este tipo de avisos, con lo que la red municipal dispone de más de 150 plazas ante este fenómeno meteorológico.

El acceso a los recursos se realiza mediante derivación profesional del COIS y de UMIES. Para avisos ciudadanos o atención directa, está operativo el teléfono gratuito 900922250, que centraliza la respuesta de la Unidad de Emergencias Sociales.

Este esfuerzo se enmarca dentro de una estrategia que Sevilla ha mantenido en los últimos años para proteger a las personas sin hogar cuando llegan las temperaturas extremadamente bajas.

Desde noviembre, la capital andaluza activa campañas de frío anuales y ha ido aumentando la capacidad de acogida mediante la creación de nuevas plazas y la mejora de la coordinación entre servicios municipales y entidades sociales.

En el pasado, la ciudad ha contado con redes que permiten que las personas en situación de calle sean derivadas a recursos de emergencia en plazos breves, lo que ha contribuido a reducir riesgos asociados a la exposición y a las inclemencias.

Además, a lo largo de las dos últimas décadas, la ciudad ha trabajado para consolidar una red de apoyo continuo que incluye, además de albergues, servicios de atención social, trabajo con asociaciones y líneas de teléfono de información y derivación.

Estos dispositivos se financian con el presupuesto municipal anual, que en episodios de frío se ajusta para ampliar plazas y mejorar la capacidad de respuesta, en ocasiones con inversiones que ascienden a decenas de miles de euros.

Aunque las cifras varían de año en año, la inversión ha ido creciendo para responder a la demanda de un grupo especialmente vulnerable durante las emergencias meteorológicas.

La experiencia demuestra que la coordinación entre UMIES, COIS y otros servicios es clave para garantizar que nadie permanezca expuesto a las condiciones climáticas extremas.

En Sevilla, la prioridad durante este episodio es clara: proteger la vida y la dignidad de las personas sin hogar, con una respuesta rápida que combine acción directa en la calle y un marco de acogida seguro y coordinado.