La ciudad acoge la primera edición de Sevilla Black, un festival de tres días que reúne autores, masterclass y rutas por la ciudad para explorar la novela negra desde una perspectiva contemporánea y crítica.
Sevilla abre la puerta a un nuevo hito cultural: la primera edición del festival Sevilla Black, un encuentro de tres días dedicado a la novela negra que se celebrará del 5 al 7 de mayo.
El acto inaugural tuvo lugar en el Centro Cultural José Luis García Palacios y reunió a figuras del ayuntamiento y del mundo literario. La iniciativa, impulsada por Analogías · Gestión Cultural y respaldada por la Fundación Caja Rural del Sur, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, Hospes, Las Casas del Rey de Baeza y la Librería Botica Lectores.
El objetivo es ampliar la oferta cultural con una programación de calidad y diversidad.
Durante la jornada, la delegada de Turismo y Cultura, Angie Moreno, afirmó que Sevilla ha sido históricamente una ciudad vinculada a la palabra y que este festival enriquece esa tradición con una mirada contemporánea y exigente de la novela negra.
Añadió que este género, más allá de narrar crímenes, sirve para entender las complejidades de nuestro tiempo y sus retos sociales. Moreno insistió en que Sevilla Black convierte a la ciudad en un laboratorio de ideas donde la literatura dialoga con la ciencia, el derecho y la realidad cotidiana.
El programa, que se extiende a lo largo de los tres días, reúne a nombre destacados de la escena literaria y de la criminología. Entre los invitados figuran autores como Gregorio Serrano, Reyes Vargas, Manel Loureiro, Paul Pen y Santiago Díaz, así como especialistas en criminología y técnicas de investigación.
Las actividades previstas incluyen encuentros con autores, mesas redondas, una masterclass sobre la trazabilidad del crimen y una oferta de actividades paralelas.
Entre estas, destacan rutas temáticas para redescubrir la ciudad desde una mirada criminológica, como rutas sobre los misterios y los rincones históricos de Sevilla, que invitan a explorar la ciudad con ojos diferentes.
La directora del festival, Inés Ruiz, elogió la cooperación que ha hecho posible esta edición inaugural y confirmó la voluntad de convertir Sevilla Black en una cita perdurable.
Según ella, la programación está pensada para equilibrar encuentros con creadores, conversaciones y formaciones para profesionales, además de espacios abiertos al público y momentos de reflexión.
El objetivo es dinamizar el ecosistema cultural de la ciudad, facilitar la colaboración entre lo público y lo privado y acercar historias que, mediante la ficción y la realidad, permiten comprender mejor el mundo actual.
Moreno cerró subrayando el compromiso del Ayuntamiento con iniciativas como esta y anunció que el proyecto nace con vocación de permanencia, con la idea de convertir a Sevilla en una capital cultural dinámica, diversa y abierta al mundo.
Con la inauguración, Sevilla suma un nuevo espacio de encuentro entre lectura, ciudadanía y reflexión sobre la realidad contemporánea, y se posiciona como un polo de turismo cultural que combina literatura y patrimonios locales.
En un marco más amplio, la llegada de Sevilla Black se inscribe en una tendencia reciente de las ciudades españolas que buscan complementar su oferta cultural con festivales de género.
Sevilla, históricamente abierta a la cultura y con una red de bibliotecas, archivos y rutas culturales, refuerza su papel como escenario de debate, aprendizaje y ocio reflexivo.
La ciudad ya ha construido una identidad como destino literario gracias a su historia y a un ecosistema que alterna creación, turismo y vida urbana, y este festival pretende sumar a esa receta experiencia, conocimiento y entretenimiento para residentes y visitantes.