El Patronato del Real Alcázar ha autorizado una intervención de emergencia para estabilizar el tejaroz del muro norte del Patio del Yeso, tras las intensas lluvias. Se detalla el presupuesto, el plazo y las características de la intervención.

La Consejería municipal informó que el Real Alcázar de Sevilla contará con una intervención de urgencia destinada a contener el desgaste en el tejaroz del muro norte del Patio del Yeso, producto de las lluvias intensas registradas en las últimas semanas y del tren de tormentas que ha afectado a la región.

La actuación se apoya en un informe técnico elaborado por la empresa responsable de la asistencia externa para la conservación y mantenimiento, y cuenta con el asesoramiento del equipo de conservación, investigación y arqueología del monumento.

Tras analizar el documento, el Patronato decidió actuar de forma inmediata, ejecutando trabajos de estabilización provisional que se realizan de manera independiente a la planificación de intervenciones futuras y de mayor alcance.

El delegado de Hacienda, Juan Bueno, subrayó que la prioridad del Ayuntamiento es garantizar la seguridad de visitantes y trabajadores, así como preservar la integridad de uno de los espacios más singulares del conjunto monumental.

Añadió que estas obras responden a criterios estrictamente técnicos y preventivos, y que ponen de manifiesto el compromiso municipal con la conservación responsable del principal monumento de la ciudad.

La actuación se circunscribe a la zona del tejaroz del muro norte del Patio del Yeso. Los trabajos previstos incluyen el montaje de andamio, la colocación de malla antipájaros para cubrir la totalidad del tejaroz, el retacado del muro y el sellado en la línea de empotramiento de las tejas mediante ejecución por bataches, la sustitución de tejas rotas o fisuradas y la instalación de elementos estructurales de refuerzo.

En concreto, se procederá a la colocación de ménsulas con perfil IPN 100 y placa de anclaje al muro existente, ejecutadas desde la parte inferior del tejaroz mediante el desmontaje parcial del artesonado de madera.

Asimismo, se realizará la unión de dichas ménsulas con el perfil longitudinal en L existente en el borde del alero, el engatillado de los pares deteriorados, la colocación de malla antipájaros en los huecos del alfarje y, finalmente, el desmontaje del andamio y la limpieza de la zona.

La intervención se tramita como contrato menor de obras, ya que el Patronato no dispone de medios personales ni materiales suficientes para acometer directamente trabajos de esta naturaleza, que requieren personal especializado en rehabilitación y estabilización constructiva, así como medios auxiliares homologados para trabajos en altura.

El presupuesto base de licitación asciende a 20 668,93 euros (IVA excluido), lo que supone un total de 25 009,41 euros IVA incluido. El plazo de ejecución previsto es de 35 días hábiles, contados a partir del día siguiente a la formalización del contrato. El delegado de Hacienda destacó que intervenir con rapidez en un Bien de Interés Cultural de la relevancia del Real Alcázar es una obligación institucional, y aseguró que se actúa con rigor técnico, respetando los criterios de conservación patrimonial y la máxima diligencia para evitar daños mayores.

Con esta actuación, el Ayuntamiento de Sevilla refuerza su estrategia de conservación preventiva en el conjunto monumental, priorizando la seguridad estructural y la protección del patrimonio histórico frente a episodios meteorológicos cada vez más intensos.

Contexto histórico y valor patrimonial: El Real Alcázar de Sevilla es uno de los conjuntos palaciegos más representativos de la historia de Andalucía y figura entre los bienes de interés cultural más relevantes de la ciudad.

A lo largo de los siglos ha recibido múltiples intervenciones de conservación que han permitido conservar artesonados, muros y cubiertas de distintas épocas, desde el periodo almohade hasta las reformas renacentistas y barrocas.

Su condición de Patrimonio de la Humanidad y su papel como símbolo cultural de Sevilla refuerzan la necesidad de intervenciones técnicas precisas para garantizar tanto la seguridad de quienes lo visitan como la protección de su legado histórico.